Empresarios vs alcoholímetro en bares y restaurantes

Toluca, Estado de México; 12 de abril de 2018. Patricio González Suárez, presidente de la Asociación de Bares y Restaurantes (Asbar) del Estado de México, afirmó estar en contra de la implementación obligatoria de alcoholímetros digitales en los establecimientos con venta de bebidas alcohólicas en la entidad al considerar que son de alto costo y […]

Toluca, Estado de México; 12 de abril de 2018. Patricio González Suárez, presidente de la Asociación de Bares y Restaurantes (Asbar) del Estado de México, afirmó estar en contra de la implementación obligatoria de alcoholímetros digitales en los establecimientos con venta de bebidas alcohólicas en la entidad al considerar que son de alto costo y poco beneficio para los mexiquenses.

Lo anterior luego de que la Comisión para la Protección Contra Riesgos Sanitarios del Estado de México (Coprisem) informó que pondrá plazo a los giros comerciales que tienen venta de bebidas alcohólicas para que cumplan con los alcoholímetros digitales, de lo contrario serán sancionados.

En entrevista, el presidente de Asbar señaló que se trata de una imposición por parte de las autoridades que genera gastos elevados a los empresarios, pues cada alcoholímetro va de los 15 a los 20 mil pesos:
“No estamos de acuerdo porque es mucho dinero lo que un negocio tendría que invertir, 15 o 20 mil pesos de un alcoholímetro para un negocio de 4 o 6 mesas; para más del 50 por ciento de los negocios del Estado de México sería prácticamente imposible de cumplir”.

Comentó que, aunque el objetivo de la Coprisem es reducir los índices de alcohol de los asistentes a estos establecimientos, los dueños o encargados de los mismos no tienen ninguna autoridad para obligar a los comensales a realizar la prueba de alcoholemia. 

“Si yo tengo el alcoholímetro, yo no soy una autoridad para poderle decir al cliente que no puede manejar, o que no se puede ir. Nosotros estaríamos incurriendo en un delito derivado de esto; si le digo al cliente “no te puedes ir” o “no te puedes llevar tu coche” me puede acusar de secuestro o robo. Entonces sería una norma que queda incompleta”.

González Suárez dijo que, aunque en algunos municipios como Naucalpan, Huixquilucan y Metepec la autoridad municipal exigió tener los aparatos con anterioridad, los alcoholímetros ahora son prácticamente “de adorno” porque nadie los utiliza: “Los ocupan más para hacer apuestas los clientes, “a ver vamos a hacer la prueba y a ver quién sale con más alcohol o algo así”, realmente no cumple su cometido”.  

Consideró que si la norma no es obligatoria, serían solo uno o dos clientes los que optarían por hacerla, por lo que reiteró que no es indispensable, necesaria ni favorable. Recordó que los establecimientos adheridos a la Asbar contemplan el programa de Mesero Responsable, para con ello evitar la venta de alcohol a quienes han abusado de su consumo. Manifestó, también, que la urgencia de la implementación de los alcoholímetros puede deberse a un negocio por parte de los proveedores. 

“Yo haría un llamado a las autoridades que recapaciten en esta imposición de exigir los alcoholímetros, nosotros creemos que pudiera ser un negocio de alguna empresa y es un negocio bastante grande, porque si son alrededor de 30 mil negocios que necesitarían este aparato y cada uno cuesta en promedio 15 mil pesos, estamos hablando de casi 450 millones de pesos”. Señaló que, en todo caso, pedirán que sea el Gobierno del Estado de México (GEM) el que subsidie los aparatos señalados, ya que, dijo, los empresarios ya cumplen al pagar un impuesto por la venta de bebidas alcohólicas. Finalmente informó que, en territorio mexiquense, operan 60 mil unidades económicas con venta de alimentos, de ellas 30 mil se dedican a  la venta de bebidas alcohólicas.