Jaime Bonilla, exgobernador de Baja California, enfrentará en libertad un proceso penal por peculado, abuso de autoridad y uso indebido de atribuciones. El caso, ligado a un millonario contrato energético que nunca se concretó, reabre tensiones políticas en el estado y exhibe fracturas dentro del oficialismo.
Al salir del Juzgado 6 del Centro de Justicia Alternativa de Baja California, Jaime Bonilla Valdez afirmó que no le sorprendió su vinculación a proceso penal.
Un juez ordenó iniciar el proceso penal en la causa 4931/2022, bajo la conducción del juez Gerardo Anguiano. Tras una audiencia que comenzó el lunes 23 de marzo y concluyó el martes, el Sistema de Justicia Acusatorio de Baja California determinó que el exmandatario enfrentará el proceso en calidad de coautor con la atribución de dolo.
Bonilla enfrentará el juicio en libertad. Como medida cautelar, el juez fijó un pago de garantía de 100 000 pesos, por lo que no irá a prisión durante los seis meses establecidos para la investigación.
“No veo sorpresas, sabíamos que nos iban a vincular, nada más para que aprendan y no se anden peleando con la gobernadora”, declaró al término de la audiencia.
Un proceso anticipado, según Bonilla
El exgobernador sostuvo que la decisión judicial era previsible, aludiendo a procesos previos contra integrantes de su administración.
“Sabíamos que iban a ‘empapelarnos’ porque ese ha sido el proceso de mis colaboradores, ¿por qué sería diferente conmigo? Yo fui el último porque he viajado mucho en el último año, el partido me trae también en muchos lugares”.
Bonilla está vinculado como coautor junto a 14 de sus colaboradores y miembros de su gabinete durante el primer Gobierno de Morena en Baja California, tras 30 años de administraciones panistas.
Añadió que no tiene dirección en Mexicali porque nunca ha pretendido instalar oficinas en la ciudad, “y menos en verano”,
El caso Next Energy
El proceso judicial se centra en la contratación de la empresa Next Energy para la construcción de una planta de generación de energía fotovoltaica en el Valle de Mexicali.
El contrato establecía que el Gobierno estatal pagaría 123 millones de pesos mensuales durante 30 años, lo que implicaba una carga financiera superior a los 37 000 millones de pesos, garantizada con participaciones federales.
Pese a una inversión inicial de 1 300 millones de pesos y el pago de la primera quita a Banca Afirme, la Fiscalía General del Estado de Baja California confirmó que la obra nunca se realizó.
Trayectoria política y ruptura con Morena
Jaime Bonilla inició su carrera política en Morena, partido con el que fue electo senador por Baja California en 2018. Poco después solicitó licencia para asumir la gubernatura tras ganar las elecciones de 2019.
Al concluir su mandato en 2021, regresó al Senado, esta vez como integrante del Partido del Trabajo, luego de ser expulsado de Morena en 2023.
La ruptura se originó en su postura crítica hacia la actual gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, a quien denunció públicamente por presuntos actos de corrupción.
Estas declaraciones derivaron en tensiones internas y, finalmente, en su expulsión por parte de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena, que consideró que incurrió en deslealtad y daño a la imagen del movimiento.
Ya en el PT, Bonilla ha mantenido una postura crítica hacia la alianza con Morena, señalando que su antiguo partido está “muy golpeado” por acusaciones que lo vinculan con el narcotráfico.


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