Exhiben desaparecidos a la justicia en Edoméx

Cuatro casos documentados de jóvenes desaparecidos colocaron en entredicho la reputación de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) en la búsqueda, localización y, lamentablemente, en la identificación de sus cuerpos en los últimos 4 años. En tanto, los cuerpos de María Bárbara Reyes Muñíz, Carlos Eduardo Martínez y Paula  Coria, permanecieron durante meses en el Servicio Médico Forense (SEMEFO) debido a que se encubrió la información. En los últimos días, Organizaciones Civiles de padres de mujeres desaparecidas en Ecatepec, y el legislador perredista, Octavio Martínez Vargas cuestionaron la eficacia en la identificación de cuerpos que realiza
octubre 15, 2014

Cuatro casos documentados de jóvenes desaparecidos colocaron en entredicho la reputación de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) en la búsqueda, localización y, lamentablemente, en la identificación de sus cuerpos en los últimos 4 años.

En tanto, los cuerpos de María Bárbara Reyes Muñíz, Carlos Eduardo Martínez y Paula  Coria, permanecieron durante meses en el Servicio Médico Forense (SEMEFO) debido a que se encubrió la información.

En los últimos días, Organizaciones Civiles de padres de mujeres desaparecidas en Ecatepec, y el legislador perredista, Octavio Martínez Vargas cuestionaron la eficacia en la identificación de cuerpos que realiza la institución, debido a que en tan sólo 4 meses lograron la clasificación de 7 mil 041 huesos encontrados en el canal de la Compañía, afirmando que sólo 79 pertenecían a restos humanos y el resto eran de animales.

Los antecedentes de la institución en casos como el de María Bárbara Reyes Muñíz, Carlos Eduardo Martínez y Paula  Coria, donde los cuerpos de los jóvenes fueron mandados a la fosa común,  por los mismos forenses que hoy logran una rápida clasificación.

Alberto Bazbaz era el procurador en el 2010 cuando la Guebara Farah denunció que su pequeña hija había desaparecido del departamento que tenían en el municipio de Huixquilucan, el caso cobró relevancia nacional, todo mundo busco a Paulette; su madre dio diversas entrevistas televisivas, y semanas después finalmente se dio con su paradero, la pequeña había estado todo el tiempo en su cama, el mismo lugar que se revisó con perros de búsqueda, peritos y que varios investigadores habían revisado, finalmente se determinó que murió asfixiada por su colchón.

En el 2011, María Bárbara Reyes Muñíz de 17 años fue secuestrada, tan sólo 3 días después su cuerpo fue encontrado a escasos metros de su casa, sin embargo permaneció 20 meses en el SEMEFO de Cuautitlán Izcallli, debido a que los forenses jamás pudieron identificarla, mandándola a la fosa común.

Con este caso la Procuraduría anunció el programa de recompensas por información, daban hasta 300 mil pesos por cualquier dato que ayudara a encontrarla; fue gracias a la intensa búsqueda de sus padres que pudieron localizarla en el SEMEFO.

En el 2012, Carlos Eduardo Martínez González, adolescente de 14 años que fue víctima de secuestro, permaneció en calidad de desconocido durante seis meses en el Servicio Médico Forense de Tenancingo, no obstante que su cuerpo fue recuperado horas después de su homicidio

Meses después se registró un nuevo caso de mujer desaparecida en Lerma, Paula Coria Sánchez, aunque este feminicidio se resolvió, tampoco pudieron identificarla rápidamente en el SEMEFO por lo cual permaneció en este lugar casi 3 meses.

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