Explosión en polvorín cobra otra vida durante Feria de Tultepec 

Vecinos denuncian que los polvorines ilegales siguen operando en zonas habitacionales de Tultepec pese a clausuras y advertencias, mientras las explosiones vinculadas a la pirotecnia continúan cobrando víctimas
marzo 12, 2026

En estos primeros meses del 2026, la falta de regulación ya dejó un saldo de dos víctimas mortales en el municipio de Tultepec, mientras la presencia de polvorines irregulares es conocida tanto por habitantes como por las autoridades.

Históricamente, el contexto es insoslayable. De 2020 a 2025, el Edomex registró al menos 72 explosiones vinculadas a la pirotecnia en la entidad, con 45 muertos y 90 heridos, concentrados casi en su totalidad en Tultepec.

Durante la Feria Internacional de la Pirotecnia 2026, en las colonias populares del municipio norte, se observa el contraste de una realidad que las autoridades municipales no han podido erradicar: la proliferación de talleres ilegales de pirotecnia que operan entre zonas habitables.

La operación en zonas habitacionales: el relato desde Xahuento

Las complicadas dinámicas de vivir junto a un polvorín están documentadas por los propios habitantes. Una vecina de la zona de Xahuento, en Tultepec, compartió para AD Noticias cómo vive el día a día con el riesgo latente de una explosión.

La identificación de los talleres no requiere inspecciones especializadas. De acuerdo con el testimonio, los residentes saben dónde operan «por el ruido de las unidades al cargar y descargar material e insumos, también por el olor a pólvora y la movilización que se ve en el área».

Esta actividad genera un estado de alerta constante, particularmente en temporada alta, cuando «uno está más al pendiente por la gran cantidad de mercancía que se mueve; la verdad sí da miedo que llegue a explotar».

El riesgo de un siniestro se respira. La vecina relata que, durante una explosión pasada, la barda de su domicilio resultó agrietada. Aunque confirma que «el municipio fue el encargado de dar seguimiento a las reparaciones de los daños».

Denuncias y clausuras, pero solo son temporales

El testimonio también describe el ciclo de las denuncias ciudadanas y la respuesta de las autoridades locales. Según relata, los vecinos han reportado formalmente la operación de estos espacios.

«Sí se ha hecho la denuncia y han prohibido las actividades a esos talleres clandestinos», explica. Sin embargo, señala que la medida no es definitiva: «Dejan de trabajar por un tiempo, pero luego vuelven a retomar sus actividades como si nada. Siento que solo es para apaciguar a los vecinos en lo que se les olvida».

Los habitantes han intentado dialogar directamente con los artesanos para exponer el peligro al que exponen a la cuadra. Hasta el momento, asegura la entrevistada, no han sufrido represalias por estas conversaciones.

Las propias autoridades han sugerido a los productores irregulares que se reubiquen en la zona autorizada para la pirotecnia, fuera de las unidades habitacionales. No obstante, la negativa persiste.

La entrevistada detalla que los productores se niegan «debido a la distancia y a la complicación en el traslado de materiales y mercancías, se les hace muy lejos».

Explosión en medio a mitad de la feria internacional 

El caso más reciente es el del 10 de marzo, en pleno apogeo de la Feria Internacional. Una explosión redujo a escombros una vivienda en la colonia Amado Nervo. El lugar operaba como un taller clandestino, al margen de los permisos de DEFENSA. Ahí perdió la vida Marco Antonio “N”, de 38 años.

Aunque el siniestro fue sofocado por bomberos y Protección Civil, las redes de Protección Civil municipal se limitaron a declarar que trabajan por una pirotecnia segura, pero que la clandestinidad sigue siendo el riesgo más alto.

Un trimestre con explosiones previo a las celebraciones 

La muerte de Marco Antonio «N» se suma a la explosión ocurrida el 29 de enero, cuando un taller clandestino ardió en llamas en el Barrio San Martín, dejando únicamente severos daños materiales.

Días después, el 2 de febrero, la pólvora almacenada ilegalmente en una casa de la calle Cuitláhuac, en el Barrio Santa Isabel, estalló cobrando la vida de un hombre identificado como Francisco «N» y causando daños a terceros. Denuncian que las exigencias vecinales de revisiones fueron omitidas por completo.

Mientras los Gobiernos municipales y estatales sigan utilizando el discurso de la «clandestinidad» como un escudo político para deslindarse de su responsabilidad regulatoria, la pirotecnia en la entidad seguirá siendo una ruleta rusa para quienes tienen la desgracia de habitar a escasos metros de la pólvora.

Te puede interesar: Registra Edomex 60 incendios forestales en una semana

Síguenos

PUBLICIDAD

BOLETÍN

Únete a nuestra lista de correo

Como tú, odiamos el spam

Síguenos

Te recomendamos