Maidana, Gigliotti, Tobio… nombres que desfilaron por la cancha del Nemesio Diez con más expectativa que resultados. Extranjeros criticados que, por un par de destellos, llegaron a ganarse compasión momentánea de la grada. Robert Morales fue clave en el destino de la final del Clausura 2025, pero su desempeño general ha quedado por debajo de lo esperado.
Los jugadores foráneos en Toluca, como en muchos clubes mexicanos, son doblemente exigidos: ocupan una plaza limitada y suelen tener sueldos a los que los jugadores locales no pueden aspirar. A lo largo de la historia escarlata, algunos extranjeros se convirtieron en ídolos, hicieron de la ciudad su casa y defendieron el escudo con honor. Pero esta nota no se trata de ellos, sino de aquellos que llegaron con cartel, brillaron fugazmente… y luego se apagaron.

Diego Rigonato
Interior por izquierda, su llegada fue celebrada por el simple hecho de ser brasileño. Le dieron el dorsal 10, y con él, una responsabilidad que no le correspondía. Rigonato no era un 10 clásico, y eso complicó su relación con la afición desde el inicio.
Su recuerdo más destacado fue un par de goles, incluido uno contra Puebla en aquel mítico 4-4 durante la pandemia. Tuvo momentos rescatables, pero su rendimiento fue tan irregular como el contexto del equipo en esa etapa.

Michael Estrada
Cuando lo más recordado es la canción que le compusieron, algo no salió bien. El ecuatoriano llegó como seleccionado nacional y promesa de gol, pero terminó quedando a deber. Disputó 66 partidos, marcó 17 goles y dio 5 asistencias.
Su intermitencia era desesperante. Capaz de dar chispazos de calidad un día y desaparecer el siguiente. Aun así, Boca Juniors lo sondeó durante algún tiempo. Talento tenía, pero nunca lo explotó.

Richard Ortiz
Paraguayo, pero no de los que dejaron huella en Toluca. Llegó desde Olimpia con buena proyección y juventud, pero nunca logró adaptarse. El ritmo de la Liga MX lo rebasó, y las lesiones terminaron por marginarlo. En vez de crecer en el club, fue borrado poco a poco.

Emmanuel Gigliotti y Jonatan Maidana
Gigliotti venía como figura de Independiente y parecía ser el “9” que necesitaban los Diablos. Su paso fue discreto: sin goles importantes ni actuaciones memorables, quedó como uno más en una época gris.
Maidana, campeón de Copa Libertadores con River Plate, llegó con prestigio y experiencia. Sin embargo, ya no estaba en plenitud física. En la zaga toluqueña cometió errores, tuvo poca participación y su fichaje pasó sin pena ni gloria.

Pau López
Uno de los más recientes. Venía con el cartel de haber disputado Champions League, y aunque dejó algunas buenas atajadas, no fue la solución que un equipo campeón como Toluca necesitaba bajo los tres palos. La inconsistencia lo condenó.
Prueba de ello fue el partido ante León, donde sus fallas costaron puntos. En una posición tan delicada como la portería, no tener regularidad es letal.



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