En el Estado de Mexico, como en el resto de la República, la búsqueda de personas desaparecidas se ha convertido en una tarea que han asumido las propias familias. Con palas, mapas y archivos en mano, recorren caminos en busca de respuestas, enfrentando el dolor, la impunidad y el peligro.
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En marzo, colectivos llevaron a cabo la primera Brigada de Búsqueda Metropolitana Xalatlaco-Ajusco, logrando hallazgos significativos ante el incremento documentado de casos y la constante denuncia de la omisión gubernamental.
De la búsqueda a la protesta
El Informe Nacional de Personas Desaparecidas 2024 de Red con Lupa indica que los casos de personas desaparecidas aumentaron un 7.3 % en 2023 y subieron otro 6.3 % en 2024. Los cinco estados con el mayor número de casos en 2024 fueron Jalisco, Tamaulipas, Estado de México, Veracruz y Nuevo León.
El 27 de febrero, hubo dos protestas de familias buscadoras en el Edomex. La primera se llevó a cabo frente al Palacio de Gobierno, en la Plaza de los Mártires, en Toluca. Colectivos como Flores en el Corazón tenían planeada la primera Brigada de Búsqueda Metropolitana Xalatlaco-Ajusco, programada del 28 de febrero al 6 de marzo.
Sin embargo, días antes de la brigada, las autoridades del Edomex y la CDMX se negaron a participar con las madres buscadoras debido a la presencia de presuntos grupos organizados en la zona, como los talamontes, minimizando la importancia de su organización en mesas de trabajo y su necesidad de búsqueda.
“Nos quisieron meter miedo y, en respuesta, hicimos un posicionamiento que leímos el 27 de febrero frente al Palacio de Gobierno. Éramos 25 personas insistiendo en que se nos escuchara y nos hicieran caso, que no estábamos jugando”
Elizabeth Machuca Campos, presidenta del Colectivo Flores en el Corazón
No fue hasta la mañana del 28 de febrero cuando, en un intento por cerrar algunas carreteras principales, las autoridades del Edomex brindaron finalmente el apoyo solicitado con personal capacitado para las búsquedas.






Al mismo tiempo, otro grupo de 20 madres bloqueó la circulación sobre la vía José López Portillo, a la altura del DIF de Ecatepec, en protesta por la falta de apoyo de las autoridades para realizar una jornada de búsqueda en un canal de aguas negras de este municipio, según reportó Milenio.
Una denuncia que no es nueva
Por ejemplo, el 8 de diciembre de 2024, el colectivo feminista Ehécatl señaló a la fiscal de Violencia de Género en el Edomex, Dilcya Samantha García, de llevar a cabo una persecución en su contra por solicitar su destitución. Según El Sol de Toluca, el colectivo denunció que la fiscal no había dado resultados en la búsqueda de personas desaparecidas hasta ese momento.
“Nosotras hemos solicitado también a la gobernadora del Estado de México que destituya a la fiscal, dado que ya tiene 11 años en el cargo y no hemos tenido respuesta”, señaló Carmen Zamora, representante del colectivo.
El 19 de abril de 2024, un grupo de familiares y colectivos de desaparecidos en Ecatepec marcharon desde Puente de Fierro hasta el Palacio Municipal para exigir un alto a las desapariciones en el municipio.
Demandaron a las autoridades la búsqueda inmediata de las más de 110,000 personas desaparecidas en el país y pidieron el reconocimiento de la crisis de desapariciones en México:
“Nos hemos percatado de que el gobierno actual no quiere reconocer la crisis que vive nuestro país y esto es para que el Estado vea que, con él o sin él, nosotros vamos a seguir en nuestra búsqueda de nuestros familiares”
Verónica Rosas Valenzuela, madre de Diego, desaparecido el 4 de septiembre de 2015 en Ecatepec. La Jornada.
Actualmente, Ecatepec es uno de los municipios más poblados del Edomex y con mayor número de personas desaparecidas en 2024, con 663 casos registrados en el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO).
Otro ejemplo de desatención ocurrió el 25 de marzo de 2024, cuando la Fiscalía General de Justicia mexiquense (FGJEM) identificó los restos de Jesús Matamoros Velázquez, desaparecido el 16 de octubre de 2022 en la comunidad de Zaragoza, municipio de Calimaya, en una fosa ubicada en Tenango del Valle.
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Jesús regresó a casa tras realizarse pruebas de ADN que confirmaron su identidad. Pero Ana Laura Velázquez, su madre e integrante del colectivo Flores en el Corazón, denunció junto con Liz Machuca en entrevista para Milenio que las autoridades habían cometido errores en la identificación y entrega de los cuerpos. Esto impidió que los restos de Jesús y otras personas fueran entregados a sus familias en su totalidad.
“Ya pudieron encontrar coincidencias, ya se les regresaron a sus familiares, pero ¿qué pasa? Después de un tiempo nos enteramos de que hay partes del cuerpo que no se han podido entregar. Cuando en el momento que nos entregaron los cuerpos nos dijeron que era todo lo que había”, declaró Elizabeth Machuca.
Medidas frente a las desapariciones
Tras el hallazgo del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, el 5 de marzo en el rancho Izaguirre, en Teuchitlán, donde se encontraron indicios importantes para localizar a personas desaparecidas, la presión sobre los gobiernos estatales y federales se incrementó.
En respuesta, colectivos de diversos estados realizaron una vigilia y luto nacional el 15 de marzo. En Toluca, el colectivo Flores en el Corazón cerró la vialidad Lerdo de Tejada en solidaridad con las familias buscadoras.




“[El gobierno] no nos ayuda en nada, seguimos igual que en años anteriores […] Yo tengo un hijo desaparecido desde 2020 y sigo en la búsqueda. Hay desapariciones de hace más de 10, 15 o 20 años y siguen sin resolverse. Lo único que pido es que el gobierno nos apoye, porque esto es un desgaste físico, mental y económico”
Irene Cienfuegos Vega, integrante del colectivo Flores en el Corazón
El 17 de marzo, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció una serie de acciones para atender la crisis de desapariciones en el país. Estas incluían el fortalecimiento de la Comisión Nacional de Búsqueda, la equiparación del delito de desaparición con el de secuestro y la homologación de penas.
Sin embargo, 158 colectivos de familiares y organizaciones firmaron un documento en el que expresaron su preocupación por estas medidas. Señalaron que la presidenta demostró su “desconocimiento de los mecanismos y procedimientos institucionales que ya existen en el país en materia de búsqueda e investigación”.


Los colectivos denunciaron que ningún gobierno en México ha mostrado un interés real en consultar a las familias buscadoras ni en establecer un diálogo constructivo.
“La responsabilidad de buscar y encontrar sigue siendo del gobierno, pero los servidores públicos son uno de los principales obstáculos. Mientras los edificios de gobierno están cerrados y envallados, las familias seguimos encontrando a nuestros desaparecidos.”
Hasta encontrarles
“Al cuarto día de búsqueda encontramos restos óseos. Ese día nevó y el cerro se vistió de blanco para nosotras”, comentó conmovida Elizabeth Machuca Campos para AD Noticias. La declaración fue a más de dos semanas de la primera Brigada de Búsqueda Metropolitana Xalatlaco-Ajusco.
Los resultados de la brigada fueron favorables para las madres y familias buscadoras. Machuca dijo que el trabajo no fue en vano; al contrario, en los últimos días de la jornada se logró localizar los restos óseos de tres personas.
Esto confirma la importancia de continuar las búsquedas entre los bosques de Xalatlaco y el Ajusco. A pesar de las negativas por parte de los gobiernos del Edomex y la CDMX, así como la nula atención a sus solicitudes de acompañamiento.


Machuca también expresó que el colectivo abrazará a todas las familias buscadoras que lo necesiten, como aquellas que se encuentran en Jalisco.
“Si ellas dicen ‘vamos a hacer una manifestación hasta que nos vuelvan a recibir’. Nosotras las apoyamos, porque se lo merecen, porque ellas hicieron el hallazgo. Ellas tienen derecho de formar parte de este proceso y a que se haga bien todo. No queremos que el gobierno nos engañe y quiera minimizar y tapar las cifras, como en Ayotzinapa. Muchas de nosotras sentimos que quieren hacer eso”.
Así, Marzo coloco en el ojo público no solo la crisis de desapariciones que afecta al país, sino la doble batalla que enfrentan las familias buscadoras entre la búsqueda de sus seres queridos y la burocracia institucional.


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