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Fracasa la campaña de reforestación en Toluca

En el parque Sierra Morelos, ubicado al poniente de la ciudad de Toluca, se ha intentado reforestar una gran cantidad de veces ya que se trata del parque natural más cercano a la zona urbana de la capital mexiquense y a que tiene una extensión relativamente grande con un total de 1,255 hectáreas, abarcando terrenos del barrio de la Teresona y poblados de San Miguel Apinahuizco, San Luis Obispo y  Zopilocalco al principio de su decreto en 1976, al que se anexaron más tarde los terrenos montañosos de los municipios de Toluca y Zinacantepec.

Este parque todos los años se ve afectado por varios incendios durante la época seca que dañan a la fauna y flora del lugar. Sin embargo parece que la gestión del parque está mucho más centrada en la reforestación que en la preservación de biodiversidad que ya tiene.

La manera en que han implementado las reforestaciones en la zona es devastadora para la fauna ya que los mecanismos de reforestación consisten en podar toda planta silvestre y luego hacer surcos de un metro aproximado de ancho con maquinaria pesada para sembrar los árboles en forma lineal. Además algunas de las especies de árboles que se siembran ni siquiera son nativas de la región.

El tipo de árboles que utilizan, provienen de viveros y tienen menos variabilidad genética, lo cual los hace más vulnerables a plagas y enfermedades, además casi ninguno sobrevive luego de ser plantado.

Al momento de preparar el terreno para la reforestación, no se toma en cuenta el proceso natural de regeneración del ecosistema y se daña a las especies que ahí habitan; como las culebras, los lagartos cornudos llora sangre, camaleones, los pájaros chorlitos que anidan en el suelo o la rana arborícola de montaña.

Lo que se busca con este tipo de reforestaciones es una plantación forestal en la que los árboles se siembran en linea recta y lo que interesa es maximizar el número de árboles en el espacio destinado a la reforestación. El resultado es algo que nada tiene que ver con un bosque natural en el cual hay arboles de diferentes especies y edades. Lo pertinente sería dejar que los árboles que quedan esparzan su semilla y regeneren naturalmente el ecosistema. Además los pastizales también cumplen una función importante en la captura de carbono y sobretodo mantienen muchas especies de animales

Por otro lado se encuentra la cuestión política, ya que al momento de la crisis ambiental; el alcalde de Toluca, Juan Rodolfo Sanchez Gómez, anunció grandes campañas de reforestación en la capital mexiquense. En menos de dos semanas se plantaron -en el Parque Sierra Morelos-, cientos de árboles como parte de las soluciones a la crisis por el exceso de partículas PM 2.5 que afectaban la calidad del aire.

Al momento de visitar los terrenos destinados para la reforestación, el equipo de AD y la doctora en Ciencias Agropecuarias y Recursos Naturales de la UAEMex, Andrea González Fernández, se constató que muchos de los árboles recién sembrados habían muerto y que a pesar de que hace más de 6 años que se llevan a cabo reforestaciones en el lugar; hay muy pocos árboles vivos de esas edades, solamente perduran; los letreros que anuncian a la empresa, institución o secretaría que fue a cumplir con su deber “cívico”. De igual manera se constató que, tres tractores preparaban nuevamente el terreno para reforestar otra parte de la zona poniente del parque, cortando hierba y removiendo tierra. Se pudo observar que los árboles sembrados, la mayoría muertos, habían sido etiquetados con banderillas de plástico que terminaron generando basura en el lugar. También se encontraron algunos de los empaques de plástico; donde vienen los árboles en el suelo e incluso algunos árboles de campañas anteriores no fueron plantados y quedaron acumulados en un montón

La doctora explicó que sembrar árboles en camellones, bulevares, banqueteas y alamedas es una práctica adecuada y necesaria ya que ayudan a mitigar el calor y la contaminación de la ciudad (aunque es importante elegir las especies adecuadas), sin embargo cuando lo que se pretende es restaurar un ecosistema el proceso debe de ser muy distinto y cuidadoso. “Es ilógico tratar de restaurar el Parque Sierra Morelos reforestando con técnicas que dañan a la fauna local para sembrar árboles que mueren poco después. El manejo de este parque debería centrarse en la prevención de incendios y en evitar que se sigan descargando; aguas negras provenientes de las casas cercanas a las lagunas del parque, donde habitan una gran cantidad de aves acuáticas”.

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