Fracking en México: así será la evaluación antes de autorizarlo

El Gobierno de México comenzó los estudios para definir si el fracking es técnica, ambiental y económicamente viable. El proceso incluye analizar el uso de agua salada, la protección de acuíferos y la consulta a las comunidades antes de cualquier autorización
agosto 6, 2026

El Gobierno de México inició una nueva etapa en el debate sobre el fracking, una técnica de extracción de gas y petróleo que durante años fue rechazada por sus posibles impactos ambientales y que ahora será sometida a un proceso de evaluación científica antes de definir si puede utilizarse en el país.

La presidenta Claudia Sheinbaum dejó claro que todavía no existe autorización para explotar gas mediante fracking. Lo que comenzó es una fase de estudios para determinar si existen las condiciones técnicas, ambientales, sociales y económicas que permitan hacerlo.

Tecnologías limpias en extracción de gas
Sheinbaum dejó claro que todavía no existe autorización para explotar gas mediante fracking / Foto: Archivo AD Noticias

¿Qué es el fracking?

El fracking, o fracturación hidráulica, es una técnica utilizada para extraer gas natural y petróleo atrapados en formaciones rocosas muy profundas.

El procedimiento consiste en perforar un pozo vertical y posteriormente uno horizontal, donde se inyectan grandes cantidades de agua, arena y aditivos químicos a muy alta presión para fracturar la roca y liberar los hidrocarburos.

En México, esta medida se propone ya que el país importa alrededor del 75% del gas natural que consume, principalmente desde Estados Unidos.

A fin de determinar si esta medida es viable o no para la Nación, el Gobierno federal creó hace tres meses el Comité Científico sobre Soberanía Energética y Yacimientos de Gas Natural no Convencional, integrado por 54 especialistas, principalmente investigadores de la UNAM, quienes analizan si es posible o no desarrollar gas no convencional en México sin poner en riesgo el medio ambiente ni el agua destinada al consumo humano

El proceso tendrá varias etapas

Primera etapa: buscar agua salada

El primer trabajo estará a cargo del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA). Los especialistas deberán perforar pozos únicamente para averiguar si existe suficiente agua salada en el subsuelo, pues esta sería la que se utilizaría en el fracking en vez del agua dulce.

Fracking técnica utilizada para extraer gas natural y petróleo / Foto: Archivo AD Noticias

Segunda etapa: confirmar que esa agua no contamine acuíferos

Los investigadores deberán demostrar científicamente que esas formaciones geológicas están completamente separadas de los acuíferos de agua dulce utilizados para consumo humano, agricultura y ganadería.

Para ello realizarán estudios hidrogeológicos y construirán una línea base que permita detectar cualquier cambio futuro.

Tercera etapa: comprobar que realmente existe gas

Posteriormente deberán perforarse pozos de investigación para confirmar que las reservas de gas natural realmente existen y conocer su tamaño.

Cuarta etapa: analizar si el proyecto sería rentable

Los especialistas deberán calcular costos de extracción, infraestructura necesaria, inversiones requeridas y rentabilidad. Si el proyecto resulta inviable económicamente, tampoco avanzaría.

Quinta etapa: evaluar tecnologías menos contaminantes

El comité también recomendó revisar constantemente nuevas tecnologías que reduzcan el impacto ambiental.

Entre las principales condiciones destacan:

  • utilizar únicamente agua salada
  • reciclar al menos el 75% del agua utilizada
  • evitar químicos altamente tóxicos
  • operar con sistemas cerrados
  • publicar todos los aditivos utilizados
  • monitorear permanentemente el agua y la actividad sísmica

Comité Científico analizan si es posible o no desarrollar gas no convencional en México / Foto: Archivo AD Noticias

Sexta etapa: consultar a las comunidades

Antes de cualquier autorización también deberá realizarse una consulta previa, libre e informada con las comunidades donde eventualmente pudiera desarrollarse un proyecto.

El comité únicamente recomendó continuar la evaluación en dos regiones:

  • Sabinas-Burro-Picachos, ubicada entre Coahuila y Nuevo León.
  • Cuenca de Burgos, en el noreste de Tamaulipas.

En tanto, propusieron prohibir el aprovechamiento de gas no convencional en la cuenca Tampico-Misantla, que comprende zonas de Veracruz, Tamaulipas y parte de San Luis Potosí, esto debido a la alta densidad poblacional, presencia de comunidades indígenas, biodiversidad elevada y valor ambiental y social

La presidenta informó que los estudios serán públicos mediante un micrositio y que cada dos meses se presentarán avances durante la conferencia matutina.

El primer informe se espera en aproximadamente dos meses y medio, cuando se conozcan los resultados sobre la existencia —o no— de agua salada en las zonas seleccionadas.

Solo si todas las etapas arrojan resultados favorables se analizará la posibilidad de desarrollar proyectos piloto.

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Brenda Monroy

Brenda Monroy

Licenciada en Comunicación con alma curiosa. Me gusta estar en el sitio del acontecimiento para redactar notas auténticas y cercanas. Me interesan la salud, las finanzas y la educación, pero también disfruto leer novelas y dejar volar mi lado creativo con el marketing acompañada de Taylor Swift

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