Después de la derrota de la Juventus, la noche en la plaza San Carlo, en Turín, terminó de la peor manera, debido a una falsa alarma de una explosión que generó pánico y corridas en los aficionados del equipo italiano dejando como saldo de 200 heridos.
Las escenas que, 10 minutos antes del final del partido entre la Juventus y el Real Madrid, generaron el pánico, al parecer, provocado por los fuegos artificiales, las personas pensaron que se trataba de un ataque con bombas.
Situación suficiente para desencadenar una estampida y provocar centenares de personas con lesiones.
Los aficionados presenciaban la final en directo el partido cuando varios petardos sembraron el pánico.
La multitud pensó que podía tratarse de un atentado y se produjo una estampida que dejó varios heridos.


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