Gracias, maestro

Gracias, maestro, por estar cuando más te necesito, por darme el cariño que muchas veces no tengo en casa, por encontrar en ti el ejemplo y ayudarme a decidir mi presente y futuro, te recuerdo no como el profesionista, pero sí como el ser humano que deja a sus hijos por mí en los momentos más significativos de sus vidas. En la entrega del certificado escolar estás conmigo, a ellos los haces esperar; me escuchas en mis angustias y temores, a tus hijos los oyes en la tarde o ya muy noche; te entregas a tus alumnos, a quienes te
mayo 14, 2018

Gracias, maestro, por estar cuando más te necesito, por darme el cariño que muchas veces no tengo en casa, por encontrar en ti el ejemplo y ayudarme a decidir mi presente y futuro, te recuerdo no como el profesionista, pero sí como el ser humano que deja a sus hijos por mí en los momentos más significativos de sus vidas. En la entrega del certificado escolar estás conmigo, a ellos los haces esperar; me escuchas en mis angustias y temores, a tus hijos los oyes en la tarde o ya muy noche; te entregas a tus alumnos, a quienes te debes y haces siempre del salón un hogar, tu hogar, nuestro hogar.

Cambias mi vida en todo momento, es tu forma de ser, tu trato amable, el afecto que regalas, la sonrisa con la cual corriges, la comprensión, la delicadeza con la que guías las manos para aprender a escribir, leer con sentido, encontrar en todo momento muchos motivos para estar en la escuela, ese edificio que con tu presencia deja de ser frío para convertirse en ese centro de motivación no únicamente de saberes, sino fuente de inspiración desde lo que tú eres. 

Eres la base para los conocimientos, así transitó la simple especie humana a la verdadera humanidad, con ellos me descubro a mí mismo y me nace el deseo de continuar aprendiendo para toda la vida, construyendo mi conciencia de solidaridad con los otros y en los otros, fomentando simultáneamente el amor a los libros, a la familia, a la Patria que tanto nos necesita.  
Un día quiero ser como tú, no sé cómo vivas, no sé cómo seas en casa, pero me gusta cómo eres en la escuela, en el salón, cuando hablas con cariño, con voz fuerte y firme, pero con sentimiento desde la hora de la entrada hasta la salida, cuando nos despides y ese hasta mañana de todos los días, que se vuelve un hasta pronto prometedor para la vida de cada uno de nosotros, tus alumnos, que siempre te llevamos en el corazón. 

Por estas y muchas razones el Sindicato Unificado de Maestros y Académicos del Estado de México (SUMAEM) tiene al maestro en el centro de su creación, ratificamos que él es el educador, al ser creativo, con conciencia y sensibilidad para comprender su entorno y a su discípulo; perseverante para aprender y enseñar; paciente para corregir la indisciplina, recio y a la vez bondadoso para orientar las conductas; culto y sabio para ayudar a los que tienen menos referentes culturales e informativos; humilde y sereno para entender a los demás; orienta, facilita, promueve, coordina el proceso educativo. 

Es la persona con responsabilidad profesional y moral para ser modelo de aprendizaje social, susceptible de ser imitado. No podemos imaginar el futuro sin educadores, constituyen el sentido para la vida de las personas y para la humanidad, ambos buscan un mundo más justo, más productivo, más saludable, por eso los maestros son imprescindibles. 
Es necesario y urgente dignificar su tarea docente, promover su autoestima, profesión…

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