Skip to content Skip to footer

Grupo Estado Islámico reivindica ataque contra palacio presidencial en Afganistán

En marzo de 2020, se lanzó un ataque con cohetes contra la ceremonia de investidura de Ghani en presencia de cientos de personas

El grupo Estado Islámico (EI) reivindicó este martes el lanzamiento de tres cohetes que cayeron cerca del palacio presidencial en Kabul, donde el jefe de Estado Ashraf Ghani estaba reunido con miembros del gobierno con motivo del inicio de la fiesta sagrada de los musulmanes, el Eid al Adha.

Solo dos de los tres cohetes explotaron sin dejar víctimas, indicó el portavoz del ministerio afgano del Interior, Mirwais Stanikzai

El grupo EI reivindicó el ataque en un comunicado publicado en Telegram. “Los soldados del califato apuntaron contra el palacio presidencial del tirano afgano y la zona verde de Kabul, con siete cohetes Katiusha“, dijo la organización yihadista.

Periodistas de la AFP escucharon hacia los 08H00 (03H30 GMT) el ruido de por lo menos dos cohetes sobrevolando la zona verde —donde se sitúa el palacio presidencial, embajadas y la misión de la ONU— seguido de sendas explosiones.

Poco después del ataque, el presidente Ghani empezó su discurso a la nación en presencia de sus máximos funcionarios, según imágenes retransmitidas por la televisión.

En un video publicado en la página oficial de la presidencia en Facebook, se puede escuchar el silbido y la explosión de al menos dos cohetes en momentos en que Ghani y varios altos responsables rezan de rodillas en el jardín de palacio.

Los presentes permanecieron impasibles ante el sonido de las explosiones y continuaron su oración.

Hoy, los enemigos de Afganistán lanzaron cohetes en diferentes partes de la ciudad de Kabul. Un cohete cayó detrás de la mezquita Eid Gah, el segundo detrás del centro (comercial) Gulbahar y el tercero cerca (del parque) de Chaman e Huzori“, precisó Stanikzai.

Esas tres zonas están ubicadas en un radio de un kilómetro en torno del palacio presidencial, blanco ya de cohetes en varias oportunidades en el pasado, la última en diciembre.

Sin esperanzas de alto el fuego

En marzo de 2020, se lanzó un ataque con cohetes contra la ceremonia de investidura de Ghani en presencia de cientos de personas. El grupo EI reivindicó el hecho.

El gobierno afgano atribuye a menudo a los talibanes ataques reivindicados por el EI, asegurando que este último fue vencido hace dos años en su antiguo bastión de la provincia de Nangarhar (este).

En su discurso luego del ataque, y antes de la reivindicación por parte del EI, Ghani acusó a los talibanes de haber “mostrado que no tienen la voluntad ni la intención de hacer la paz“, sin hablar de manera expresa de los disparos de cohetes.

El domingo, representantes del gobierno afgano y los talibanes terminaron una nueva ronda de negociaciones en Doha sin ningún resultado significativo. 

Ambas partes indicaron simplemente haberse puesto de acuerdo en la necesidad de encontrar una “solución justa” y en reunirse de nuevo “la semana próxima”.

Sin embargo, el enviado del Kremlin en Afganistán, Zamir Kabulov, aseguró este martes que los talibanes están dispuestos a un “acuerdo” tras 20 años de conflicto.

Siento y veo, no solo en las palabras, sino en las intenciones que se expresan de distintas maneras, que están dispuestos a un acuerdo político, pero, según su punto de vista, este acuerdo político debe ser presentado con dignidad“, dijo Kabulov durante un discurso transmitido por internet.

Después de 20 años, la mayoría de los dirigentes (talibanes) están, sin duda, cansados de la guerra y entienden que se debe buscar una solución política para salir del estancamiento actual“, añadió.

Los talibanes lanzaron en mayo una ofensiva contra las fuerzas afganas, aprovechando el comienzo de la retirada definitiva de las fuerzas internacionales de Afganistán, que debe concluir a fines de agosto.

Las tropas gubernamentales, privadas del crucial apoyo aéreo extranjero, apenas retienen las capitales de provincia y algunas carreteras importantes.

El ataque del martes parece reducir por completo las esperanzas de un alto el fuego en ocasión del Eid, lo cual marca una ruptura con el pasado.

El lunes, una quincena de representaciones diplomáticas en Afganistán llamaron a los talibanes a frenar su ofensiva, que contradice, en su opinión, “el apoyo que han expresado a una solución negociada” del conflicto.