La guerra de Israel contra Gaza ha dejado discapacidades en miles de menores y consecuencias emocionales. Mientras tanto, los servicios médicos y humanitarios colapsan por el asedio, según reporte de la Organización de las Naciones Unidad (ONU).

Desde el 7 de octubre de 2023, cuando se intensificaron los bombardeos y operaciones militares israelíes en la Franja de Gaza, al menos 21 mil niños gazatíes han quedado con algún tipo de discapacidad. Esto ha sido detallado en un reciente informe del Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU.
El reporte detalla que muchos de estos niños han sufrido de discapacidades o han quedado con afectaciones físicas permanentes. Esto es resultado de la guerra de Israel, ataques aéreos, operaciones terrestres y el colapso del sistema de salud local.
“Esto significa que, si se aplica este promedio y con el aumento de las operaciones militares, el número será, sin duda, mayor”, señaló Muhannad Salah Al-Azzeh, integrante del Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Además de las lesiones físicas, la guerra de Israel contra Gaza ha afectado de manera devastadora la salud mental de la niñez palestina. Según datos de julio recabados en más de 900 hogares gazatíes, el trauma continuo ha derivado en ansiedad severa y otros padecimientos emocionales.
Leer más en: «Gaza se ha convertido en un campo de la muerte»: ONU
Sin acceso a atención médica ni ayuda humanitaria
Los expertos han denunciado que la infraestructura de salud en Gaza se encuentra en estado crítico. Esto agrava la situación de los niños con discapacidad. La falta de equipamiento médico, personal especializado y dispositivos de asistencia ha provocado incluso la muerte de menores que, con atención adecuada, podrían haber sobrevivido.
Las restricciones de entrada de insumos, los ataques a convoyes y la escasez generalizada de servicios básicos han dejado a niños y personas con discapacidad sin alimentos, agua potable ni acceso a saneamiento.
El hambre también mata
A la crisis sanitaria se suma una emergencia alimentaria sin precedentes. De acuerdo con UNRWA y la ONG Save the Children, más de 100 niños han muerto en Gaza por causas relacionadas con el hambre y la desnutrición aguda. La falta de acceso a alimentos y agua segura se ha convertido en una de las principales causas de muerte infantil.
Organismos internacionales advierten que esta situación compromete gravemente la capacidad de la población palestina para regenerarse como grupo. Esto afecta no solo la presente, sino también las futuras generaciones.

“Estamos presenciando una catástrofe humana de gran escala que afecta desproporcionadamente a la niñez. No solo por las bombas, sino por la indiferencia frente a sus necesidades básicas para sobrevivir.”
— Philippe Lazzarini, comisionado general de UNRWA
Una generación marcada por la guerra
Las consecuencias de la guerra en Israel van más allá de las cifras. Se trata de niños que han perdido extremidades, hermanos, padres, escuelas y hogares. Una generación entera que carga sobre sus cuerpos y mentes las cicatrices de una guerra que aún no ve final.
Mientras tanto, la realidad en Gaza sigue siendo desoladora para los más vulnerables. Cada número en los reportes representa una vida rota; cada estadística, una historia de dolor que el mundo no puede seguir ignorando.



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