Hacia nuevas formas democráticas

En la actualidad se hace cada vez más necesario evolucionar a nuevas formas de democracia, en donde las relaciones primordiales destaquen, los binomios, ciudadano-gobierno y ciudadano-parlamento, por ello es imprescindible hablar de gobierno abierto y parlamento abierto. El acceso a la información pública, la rendición de cuentas y el reconocimiento del derecho de los ciudadanos a conocerla, se traduce en una forma de participación ciudadana, sin  embargo se requieren de inmediato nuevos modelos que la hagan más activa, donde incluso se determinen procedimientos, estructuras y procesos que generen valor para el ciudadano común.  El gobierno abierto, es aquel donde se puede conversar
julio 7, 2016

En la actualidad se hace cada vez más necesario evolucionar a nuevas formas de democracia, en donde las relaciones primordiales destaquen, los binomios, ciudadano-gobierno y ciudadano-parlamento, por ello es imprescindible hablar de gobierno abierto y parlamento abierto.

El acceso a la información pública, la rendición de cuentas y el reconocimiento del derecho de los ciudadanos a conocerla, se traduce en una forma de participación ciudadana, sin  embargo se requieren de inmediato nuevos modelos que la hagan más activa, donde incluso se determinen procedimientos, estructuras y procesos que generen valor para el ciudadano común. 

El gobierno abierto, es aquel donde se puede conversar con las personas y evolucionar desde un gobierno electrónico hacia uno donde la colaboración, la participación y la transparencia, sean ejes fundamentales en la elaboración de las políticas públicas.

Mientras que el parlamento abierto, es aquel que reconoce el derecho de los ciudadanos, al acceso a la información parlamentaria, y que éste órgano informe sobre su actividad de manera transparente, en formatos abiertos y entendibles por la ciudadanía, así como métodos de escucha activa de lo que está demandando el pueblo mexicano desde distintos canales, incluyendo las redes sociales, y abriendo otros instrumentos de participación y colaboración capaces de influir en la agenda legislativa. 

En realidad, estas dos figuras y nuevas formas de hacer democracia, reinventan y generan una cooperación que debe de crear un trabajo más enfocado a la problemática de la población en general. En México, han existido intentos de fomentar este tipo de figuras democráticas, pero solo se han quedado en buenas intenciones. 

Reinventar la democracia, desde la cooperación de los ciudadanos, implica reconocer la magnitud e importancia de las tareas públicas; y lo que falta son instrumentos de  apertura a la sociedad, para aprovechar  todo el potencial de los ciudadanos. Esto es lo que falta en México; y es así que, población, gobierno y parlamentos en conjunto, podemos construir el futuro de un México ideal.

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