El colectivo Haz Valer mi Libertad, integrado por madres, hermanas e hijas de personas injustamente encarceladas, celebró este lunes su quinto aniversario. Desde su creación, el colectivo ha luchado incansablemente por la liberación de sus familiares, quienes enfrentan situaciones de injusticia y violaciones a sus derechos humanos.
Aunque han mantenido encuentros con los poderes Ejecutivo y Judicial, así como con organismos como la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem), consideran que el proceso ha sido lento y que aún falta mucho por hacer.

Los inicios del colectivo Haz Valer mi Libertad
La semilla de Haz Valer mi Libertad fue plantada por abogados y activistas del Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero. Fue Lady Plácido, hermana de uno de los presos y una de las voceras del movimiento, quien recibió la sugerencia de unir a las familias afectadas. Así, el 2 de marzo de 2020, ocho familias se congregaron por primera vez. Pronto descubrieron patrones comunes en sus casos: los detenidos eran jóvenes, morenos, pobres y, en algunos casos, indígenas, lo que evidenció un claro patrón de discriminación estructural.
Avances y desafíos
Antonio Lara Duque, abogado y activista del Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero, reconoce que, aunque ha habido una mayor apertura por parte de las autoridades en estos cinco años, aún se necesitan resultados concretos: la liberación de los injustamente presos.






En lo que va del año, el colectivo ha mantenido mesas de trabajo con representantes de los tres poderes del Estado y con órganos autónomos como la Codhem. Sin embargo, la falta de avances significativos sigue siendo una preocupación.
Poder Judicial
El nombramiento de Fernando Díaz Juárez como Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México y del Consejo de la Judicatura marcó un cambio en la postura de esta institución. Después de años de “puertas cerradas”, Díaz Juárez mostró voluntad de diálogo desde sus primeros días en el cargo, solicitando al colectivo las actualizaciones de los casos.
“Nuestro planteamiento es claro: hubo violaciones a los derechos humanos, al debido proceso y condiciones de discriminación estructural. Los afectados, por su condición económica, cultural y de origen étnico, no tuvieron la capacidad de defenderse”, afirmó Lara Duque.
CODHEM
La Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem) ha jugado un papel importante en el proceso. Sin embargo, preocupa que Myrna García Morón, titular de la Codhem, compita por una magistratura en las próximas elecciones judiciales. “Sería lamentable que abandonara el trabajo que se ha venido realizando”, señaló Lara Duque.
Entre los casos más urgentes se encuentran cuatro personas indígenas que podrían recibir un giro positivo con la intervención de la Codhem:
- Tomás Crisanto
- Longino Celestino
- Kenia Hernández
- Tomás Martínez Mandujano
Poder Ejecutivo
Con el Consejero Jurídico, George Zamora, el colectivo ha mantenido reuniones mensuales. Sin embargo, la última reunión fue aplazada debido a las protestas del magisterio en el Palacio de Gobierno.
La única institución con la que no se ha logrado establecer contacto es la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, que sigue siendo la más reacia a reconocer los errores en el manejo de los casos. Esta institución aún mantiene prácticas cuestionables, como la “siembra de droga”.
La celebración del quinto aniversario
Este lunes, el colectivo organizó una verbena en la Plaza de los Mártires, donde se reunieron familiares, amigos y representantes de otros colectivos. El evento sirvió para recordar la lucha constante por la justicia y la liberación de los presos injustamente encarcelados.

