En el Conversatorio Ad, se dialogó con el presidente electo del Poder Judicial del Estado de México. Quien plantea una transformación profunda del sistema judicial: desde la revisión de casos injustos hasta la construcción de una justicia cercana, accesible y social.
Frente a un sistema que durante años fue “lejano hacia las personas”, el nuevo presidente apuesta por una reconfiguración estructural: que la justicia llegue antes de que sea demasiado tarde.
MGH: ¿Cómo será su administración?
HM: La administración de estos hechos, primero hay que sistematizarla, necesariamente, hay que generar un plan de trabajo, donde aterricemos las ideas, por eso el hecho de que la universidad, nuestras universidades que están en el Estado de México, que son muy importantes, las públicas y las privadas. Invitarlos a que nos ayuden a hacer una política, una política, porque los politólogos, las ciencias políticas, son las que se encargan de hacer las políticas públicas.
Nosotros tenemos la sustancia, pedirle también a los centros de estudios, al colegio mexiquense al de la legislatura, tenemos gente muy importante ahí para poder hacer un esquema, a los abogados y a la ciudadanía en general para hacer un programa sistematizado, establecer las bases o las reformas necesarias para que esas bases y reformas nos den pauta a generar los actos y los hechos.

Los actos y hechos concretos tienen que ir de la mano de un nuevo, de una nueva armonía judicial. Entre el tribunal de disciplina, el órgano de administración y la presidencia para hablarnos en muy buenos términos y entre todos generar una política del poder judicial, pero no que sea nuestra, porque ya nos pasó una vez.
El ostracismo nos hizo la consecuencia de la reforma, pero con participación de la ciudadanía, de los ciudadanos que están interesados, del Congreso, del Ejecutivo, que además, creo y agradezco públicamente al Ejecutivo por haber sido bastante prudente con el Poder Judicial, no sentimos un ataque sistemático, al contrario, la gobernadora ha tenido reconocimiento pleno en el último evento que estuvo en el poder Judicial de reconocer a veces al Poder Judicial que injustamente no se reconoce y la reforma ha sido llevada a cabo con esta tersura, no como en otros estados.

Lo que dice el presidente Francisco Vásquez, creo que también es importante, si va a partir de nosotros, asumiremos la responsabilidad, pero con la misma multidisciplinareidad, no hay de otra. Hay que invitar al IEEM, hay que invitar a las universidades, al congreso a los diputados para hacer una reforma, pero, pues es un tema de reforma constitucional federal, entonces habrá que ir a tocar las puertas de los diputados federales, de nuestros senadores para ver si se congrega, porque si no hay reforma federal creo yo, habrá que analizarlo
MGH: ¿Qué tipo de justicia quieres tú construir? ¿Qué tipo de justicia quieres que se construya?
Una justicia fácil, accesible, entendible a cualquier persona. Desde que yo estudié la maestría había un maestro en la universidad, el doctor Jean-Marie Parent Jacquemin, que nos decía que uno de los problemas de la justicia era el lenguaje que utilizábamos. (…) Yo me imagino una justicia donde al primer llamado se active el sistema y entonces el juzgado vaya a la persona, no la persona al juzgado (…).

Me imagino una justicia donde todos tuviéramos abogados, eso ya es una utopía, gratuitos, pero sobre todo las personas pobres. Eso me gustaría mucho y la propuesta o la intencionalidad es establecer las bases legales de construcción en esta administración para que las subsecuentes presidencias volteen hacia ese camino, a una justicia social…
MGH: ¿Habrá una estrategia de revisión de casos injustos?
Sin duda debe existir una revisión de casos injustos. Pero volvemos a lo mismo, necesitamos revisar las normas jurídicas porque hay limitantes para poderlos revisar. Por ejemplo, la propia ley de amparo establece un plazo de ocho años en donde ya se vuelve inamovible, entonces ¿cuáles son las herramientas que tenemos ahorita? Tenemos el indulto que pertenece al poder ejecutivo y la amnistía como un proceso.

Entiendo que hay un proceso en el congreso de la amnistía, pero es un tema que genera controversia, ¿por qué? Porque hay un sector que dice, “oigan van a soltar a los delincuentes de delitos graves”, que es una de las características de la amnistía. El hacer una política de readaptación social creo que también nos podría servir. Y replantear un sistema de penas compurgadas, es decir, vamos a condensar las penas tan largas…


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