Horacio Duarte: poder, disciplina y proyecto

El secretario general de Gobierno, Horacio Duarte, afirma que en el Estado de México hay un solo liderazgo político: el de la gobernadora, y sostiene que el proyecto se define por rumbo institucional más que por nombres.

Hay oficinas que imponen.
Y hay oficinas que observan.

La del secretario general de Gobierno del Estado de México no tiene ostentación. No hay escenografía excesiva. Hay papeles, agenda, tránsito constante de asuntos. La política no se anuncia: se gestiona.

Horacio Duarte recibe con el tono de quien está acostumbrado al conflicto, pero no vive del conflicto. Habla con cadencia medida. No evade. Tampoco se precipita.

La conversación inicia con una pregunta mayor:
¿Estamos ante una alternancia o ante un cambio de régimen?

Duarte no duda.

“Estamos iniciando una transformación estructural.”

Habla de un Estado “fracturado”, incluso “feudalizado”. Reconoce que durante años el poder se fragmentó en espacios cedidos a grupos políticos, organizaciones e incluso —lo dice sin dramatismo— a la delincuencia. La tarea, sostiene, es reconstruir unidad institucional.

No eleva la voz. No dramatiza. Explica.

Cuando se le plantea si el actual gobierno desmonta el viejo modelo o simplemente administra mejor lo heredado, responde con una idea constante a lo largo de la conversación: los cambios no dependen solo de personas, sino de hechos.

“La transformación no es cambiar nombres. Es cambiar resultados.”

La figura de la gobernadora aparece como eje central. Duarte insiste en algo que repite con claridad estratégica:

“Solo hay un liderazgo político: el de la gobernadora.”

Se define como secretario general. Nada más. Rechaza la etiqueta de “vicegobernador”. Subraya que su permanencia depende exclusivamente de la decisión de Delfina Gómez.

Y, sin embargo, al describir la rutina diaria, la dimensión del cargo aparece con nitidez: mesa de seguridad todos los días a las ocho de la mañana; coordinación con poderes; diálogo permanente con partidos; articulación de gobernabilidad en un estado de 17 millones de habitantes.

No hay contradicción en su discurso.
Hay estructura.

La entrevista entra en una zona delicada: las resistencias internas, las críticas abstractas al “gobierno del Estado”, las disputas soterradas dentro del movimiento.

Duarte no niega tensiones. Las contextualiza.

“Las críticas son normales. El problema es cuando son abstractas. Porque el ciudadano entiende que cuando se critica al gobierno, se critica a la gobernadora.”

No hay ruptura, dice. No ve traición. Ve proceso de maduración política. Llama a prudencia y disciplina.

Entrevista con Mario García Huicochea en un entorno que muestra la bandera de México y un mural en el fondo.
Fotografía: Marco Sánchez

El tono cambia cuando se le pregunta por la sucesión de 2029.

Niega estar caminando ese sendero.
Afirma que no es su momento.
Insiste en que su tarea es el día a día.

Pero reconoce que las encuestas lo mencionan.

Y entonces formula una definición que trasciende la coyuntura:

“Cuando alguien quiere aspirar a algo, tiene que presentar un proyecto.”

No es un destape.
No es una negación.
Es una posición conceptual.

La conversación también aborda su paso por Aduanas, las acusaciones públicas y las columnas que insinuaron investigaciones. Duarte es enfático: nunca fue requerido, nunca fue imputado, nunca fue llamado por autoridad alguna.

Se declara tranquilo.

Hacia el final, la pregunta vuelve al poder. A la tentación. A la permanencia. A la historia de los secretarios que no completan sexenio.

Responde con una frase sencilla:

“Estoy aquí por decisión de la gobernadora. Y no estaré cuando ella lo decida.”

Hombre sonriendo frente a un fondo con banderas y un emblema del Estado de México.
Fotografía: Marco Sánchez

No hay épica.
Hay disciplina.

La entrevista completa revela más que respuestas. Revela método. Revela estilo. Revela cómo se ejerce el poder en un régimen que se asume transformador pero que opera con pragmatismo.

Hay definiciones sobre seguridad, austeridad sin deuda, coordinación institucional, liderazgo interno y reglas sucesorias que merecen escucharse completas.

Porque no todo está en las frases.
Está en los matices.
En la forma.

Escucha la conversación íntegra:

Mario García Huicochea

Mario García Huicochea

Periodista y columnista especializado en análisis político. Observador crítico de la realidad social y política del Edomex durante más de cuatro décadas.

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