Los tres hospitales públicos más importantes de Toluca —el Hospital General “Dr. Nicolás San Juan”, el Centro Médico Lic. Adolfo López Mateos y el Hospital Materno Perinatal Mónica Pretelini— se encontraban en paro indefinido desde el martes 15 de julio.
Actualmente, AD Noticias constató que únicamente el Hospital Mónica Pretelini se encuentra en paro, aunque sí atienden el área de urgencias.
Personal médico, de enfermería, administrativo y operativo decidió suspender actividades en protesta por el desabasto de medicamentos, la falta de materiales básicos de trabajo, pagos pendientes y la violación a sus derechos laborales.

Ese mismo día, trabajadores del hospital Nicolás San Juan bloquearon la calle del mismo nombre como parte de la protesta. En el Centro Médico López Mateos, el personal desplegó mantas y carteles que exhiben demandas que, aseguran, han planteado desde hace meses: falta de insumos, retraso en bonos como canasta básica y salud, carencia de personal y condiciones laborales cada vez más precarias.
Más de 200 mil personas sin atención completa
El paro de labores afecta directamente a la atención médica en el Valle de Toluca. Se estima que más de 200,000 personas podrían resultar perjudicadas por la interrupción de servicios en estos tres hospitales, que son de los más importantes del Estado de México. Actualmente, solo operan en servicios mínimos: urgencias, partos naturales y emergencias fortuitas. El resto de las áreas permanece cerrado.


El paro también se ha extendido a la Jurisdicción Sanitaria número 2 —que incluye Toluca, Zinacantepec, Metepec y Almoloya de Juárez— donde los trabajadores denunciaron que su incorporación al sistema IMSS-Bienestar ocurrió sin previo aviso ni garantías laborales claras.
IMSS-Bienestar bajo presión
La inconformidad del personal se ha agudizado desde la implementación del modelo IMSS-Bienestar en el Estado de México, hace aproximadamente un año. Desde entonces, médicos y enfermeros reportan escasez de medicamentos, insumos quirúrgicos, materiales de esterilización e incluso computadoras para las labores administrativas. En hospitales de tercer nivel, hay casos en que los propios pacientes deben comprar el material para ser atendidos.


“El paro no se levantará sin una solución real”, advirtió el Dr. Raymundo Gómez Pérez, secretario general de la subsección 2, sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA), durante la jornada del martes 16 de julio. Tras seis horas de asamblea, confirmó que la suspensión de actividades continuará hasta que el IMSS-Bienestar responda de manera efectiva a las exigencias.
Sin respuesta efectiva de las autoridades
Hasta ahora, solo el Órgano Interno de Control del IMSS ha emitido un pronunciamiento, pero sin compromisos claros. El IMSS-Bienestar informó mediante una tarjeta informativa que mantiene diálogo con las ocho secciones sindicales del SNTSA en el Estado de México. No obstante, los trabajadores consideran que la interlocución ha sido insuficiente.

Cabe señalar que se solicitó entrevista a la Coordinación Estatal de IMSS-Bienestar en el Estado de México para conocer su postura sobre el paro y las denuncias del personal. La respuesta fue: “En esta ocasión no podremos atenderla”.
Protesta por dignidad
Los trabajadores afirman que esta movilización es una protesta por dignidad y por la salud pública. Pese a una megamarcha realizada el pasado 10 de junio, las autoridades estatales y federales no han dado respuestas satisfactorias.
“Somos un sector esencial, la salud es lo primero”, insistió el Dr. Gómez Pérez. Mientras tanto, el personal en paro mantiene guardias internas y se compromete a hacer un uso responsable de las instalaciones hospitalarias, a la espera de una solución.


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