Inequidades Ocultas

Sigilosamente Oscar se acerca a la mesa de dos comensales. -¿Me prestas un peso? Les dice. -¿Para qué lo quieres? Pregunta uno de ellos al niño. -Para comprar algo de comer, contesta rápidamente, regalándoles una mirada de esas que no se olvidan, una mezcla de ternura y hambre de un pequeño de siete años. -Señorita puede traer otro plato, dice el otro comensal a la persona que les atiende en el lugar. -Siéntate vamos a comer le dicen. El niño con esa gracia natural que les caracteriza, sobre todo cuando sufren las inclemencias de la calle, se sienta en la
julio 13, 2016

Sigilosamente Oscar se acerca a la mesa de dos comensales.

-¿Me prestas un peso? Les dice.

-¿Para qué lo quieres? Pregunta uno de ellos al niño.

-Para comprar algo de comer, contesta rápidamente, regalándoles una mirada de esas que no se olvidan, una mezcla de ternura y hambre de un pequeño de siete años.

-Señorita puede traer otro plato, dice el otro comensal a la persona que les atiende en el lugar.

-Siéntate vamos a comer le dicen.

El niño con esa gracia natural que les caracteriza, sobre todo cuando sufren las inclemencias de la calle, se sienta en la silla desocupada, sin temor alguno toma una cuchara en espera de su plato.

-¿Cómo te llamas? le preguntan.

-Oscar, mi padre es muy borracho, nos corrió en la mañana, a mi mamá hasta le pegó y ahora no se ni dónde esté.

Se hace un enorme silencio hasta que les sirven de comer, Oscar se come su arroz con gran rapidez, se ve que traía mucha hambre.

Los comensales empiezan a platicar.

-Te acuerdas de lo que nos dijeron, ¿cómo está eso de que hay cosas que no nos pagan?, no entendí; lo que si me dio mucha pena, fue cuando el profe preguntó sobre las colaterales que nos dan cada quincena, estoy de acuerdo con lo que dijo, si no sabemos ni lo que nos pagan, ¿cómo vamos a evitar que nos engañen?, cuando preguntó yo solo me acordaba del sueldo base, de los otros componentes ni ahora me acuerdo, dijo uno de los comensales.

-A mí me paso lo mismo, pero mira la verdad no sé, lo que dice es que hay cosas que no leemos como maestros y ni por enterados de cómo nos hacen los pagos, efectivamente si no sabemos cómo vamos a reclamar, lo cierto es que no conocemos mucha información, yo si me acordaba que nos pagan canasta básica y sueldo base, de la retabulación no pensé que fuera parte de nuestro sueldo. Contestó el otro.

-El otro pago ¿cómo dijo que se llama?, no recuerdo. Preguntó.

-Espera, aquí lo anote ─al tiempo que saca una hoja doblada de la bolsa de su camisa, buscando la información─, aquí está, en primer lugar está el “sueldo base”, luego la “retabulación”, en tercer lugar dice “canasta básica” y el último se llama “labores docentes”, estos cuatro los recibimos todos los maestros. Aseguró.

-Es cierto, por ejemplo no todos tienen la colateral de “estudios superiores”, ni el número de “quinquenios” es igual para todos. Agregó el otro comensal.

-Pero ¿por qué dijo que el aguinaldo y la prima vacacional no nos la pagan completo a los maestros estatales? Le preguntó a su amigo.

-Lo que entendí es que de los cuatro puntos que tienes anotados, todos deben contar para calcular el aguinaldo y la prima vacacional, lo que no ha hecho gobierno, ello consideran únicamente el “sueldo base”, de donde resultaría el engaño a todos los profesores. Le contestó.

-Si es cierto, además dijo que en la ley se equivocaron, también anoté el artículo con el que dice que nos engañan, mira es el artículo 78, que es donde está el derecho de un aguinaldo de 40 días de “sueldo base”, cuando menos, por eso ya no considera el gobierno los otros pagos que son parte de nuestro sueldo y como nadie reclama, todo sigue igual. Dijo.

-Sigo sin captar, esto de la ley es un enredo, pero vamos a la otra reunión, es la otra semana para despejar las dudas, sirve que revisamos la ley del trabajo. ¿Verdad?

Oscar les interrumpe.

-No vayan a dejar la comida, eso no se hace, eso está muy mal, eso dice mi mamá a cada rato.

Las grandes inequidades sociales suelen darse en la pobreza y en la desinformación, lo vemos a diario en las oficinas de gobierno y en las calle de los pueblos y de las ciudades. Usted amable lector ¿puede verlas?

Síguenos

PUBLICIDAD

BOLETÍN

Únete a nuestra lista de correo

Como tú, odiamos el spam

Síguenos