En el transcurso de una semana, el transporte público que circula por la autopista México–Puebla fue escenario de al menos tres asaltos armados en el tramo correspondiente a Valle de Chalco. Los hechos dejaron pasajeros despojados de sus pertenencias y personas lesionadas por disparos, lo que derivó en el despliegue de operativos de vigilancia en este corredor vial.
Aunque los incidentes ocurrieron en distintos días y puntos del mismo tramo carretero, las autoridades identificaron un patrón común. Sujetos armados abordaron las unidades como pasajeros, aprovecharon congestionamientos viales y zonas con baja iluminación y, tras cometer los robos, escaparon sin que se reportaran detenciones inmediatas.
Asaltos consecutivos en el tramo Valle de Chalco
El primer asalto se registró cuando varios hombres armados subieron a una unidad con dirección a la Ciudad de México. Al avanzar por un tramo con escasa visibilidad, amagaron a los usuarios y exigieron celulares, carteras
y mochilas.
Durante el robo, algunos pasajeros presentaron golpes y crisis nerviosa, por lo que paramédicos brindaron atención en el lugar.

Días después ocurrió un segundo hecho con un esquema similar. En este caso, un pasajero intentó resistirse, lo que derivó en un forcejeo dentro del camión
De acuerdo con los primeros reportes, se realizaron detonaciones de arma de fuego que dejaron a un hombre lesionado por impacto de bala y a uno de los presuntos responsables herido.
Ambos fueron trasladados a un hospital de la zona, mientras que el resto de los agresores logró huir.

El tercer asalto se registró a la altura del paraje conocido como Puente Blanco. Nuevamente, sujetos armados abordaron una unidad y durante el atraco otro pasajero resultó lesionado por un disparo.
Paramédicos lo estabilizaron y lo trasladaron a un hospital regional, además de atender a varios usuarios por golpes y crisis nerviosa.
Zonas de riesgo y forma de operar
Usuarios del transporte señalaron que este tipo de asaltos se concentra en puntos con fácil ascenso y descenso de pasajeros, así como en tramos donde el tráfico se vuelve lento. La cercanía con vialidades secundarias y colonias aledañas facilita la huida de los agresores tras cometer los robos.

Estas condiciones han convertido a algunos puntos del tramo Valle de Chalco–Ixtapaluca en zonas de riesgo recurrente para el transporte público, especialmente en horarios de alta afluencia.
Refuerzan vigilancia en la México–Puebla
Tras la serie de asaltos, la Secretaría de Seguridad del Estado de México reforzó la presencia operativa en la zona oriente mediante el Mando Unificado Zona Oriente.
Entre las acciones implementadas se encuentran Sendero Seguro y el operativo Pasajero Seguro, que contemplan revisiones preventivas a unidades, patrullajes constantes y presencia policial en paraderos de alta
afluencia.




La dependencia informó que los dispositivos se concentran en puntos específicos de la autopista México– Puebla, a la altura de Valle de Chalco e Ixtapaluca, principalmente en horarios de mayor tránsito, con el objetivo
de inhibir robos en el transporte público.
Contexto de seguridad en el corredor oriente
Como parte del balance operativo, la autoridad estatal reportó que durante 2025 el robo a transporte de pasajeros sin violencia registró una disminución en comparación con 2024.
Además, la incidencia de delitos de alto impacto presentó una reducción de 25.41 por ciento, al pasar de 83 mil 414 a 62 mil 222 casos.
Los operativos permanecen activos en el tramo señalado de la autopista México–Puebla mientras continúan las investigaciones por los tres asaltos registrados en menos de una semana.


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