Poco antes de las cinco de la mañana del 31 de marzo, dos hombres en motocicleta llegaron a la esquina de Melchor Múzquiz y Ferrocarriles Nacionales, en la colonia Ahuizotla. Uno de ellos descendió. Bajó un cuerpo y lo dejó sobre el pavimento.
El cadáver estaba maniatado, con huellas de violencia y disparos. Llevaba un casco de motociclista. Las cámaras registraron la escena antes de que los agresores huyeran.
No fue un hecho aislado. Fue el último episodio de una secuencia que, en cuestión de semanas, empezó a dibujar un patrón.
El mismo método, distintas víctimas
Durante marzo, Naucalpan acumuló al menos cinco eventos violentos con características similares:
- ataques directos
- disparos a corta distancia
- uso de motocicletas
- abandono de cuerpos
El 6 de marzo, en Calzada La Naranja, dos hombres que viajaban en taxi fueron interceptados por sujetos en moto. Los disparos fueron inmediatos. El vehículo quedó detenido con los cuerpos dentro.

Tres días después, el 9 de marzo, el hallazgo fue distinto, pero igual de contundente: tres personas —una mujer de 84 años, su hijo y su nuera— fueron encontradas sin vida dentro de su casa en Circunvalación Poniente. Todos presentaban disparos en la cabeza. No hubo robo. No hubo señales de irrupción.
La principal hipótesis apunta a un conflicto por propiedades.
A mediados de mes, la dinámica volvió a la calle.
El 15 de marzo, un hombre fue atacado mientras caminaba por Ferrocarriles Nacionales.
El 17, otro fue ejecutado en la colonia Ahuizotla, sobre la misma avenida.
En ambos casos, los agresores escaparon en motocicleta.
Un patrón que se consolida
Los cinco eventos suman al menos ocho víctimas en semanas recientes, de acuerdo con conteos periodísticos locales.

Más que la cifra, lo que preocupa es la repetición:
- movilidad rápida
- ataques breves
- huida inmediata
- ausencia de detenidos
Las motocicletas no solo aparecen como vehículo. Se consolidan como herramienta operativa.
Sin detenidos
Hasta la noche del 1 de abril, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México no ha informado detenciones relacionadas con estos casos.
Las carpetas siguen abiertas.
La calle como escenario
Vecinos de Ahuizotla describen el punto donde apareció el último cuerpo como un tramo oscuro, con fallas en el alumbrado y escasa vigilancia.
Un lugar donde, después de cierta hora, la calle deja de ser espacio público y se convierte en un espacio sin control efectivo.


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