San Pedro Tultepec, poblado perteneciente al municipio de Lerma, registró hasta 2021 una población total de 15 mil 52 personas, quienes cada temporada de lluvias padecen los estragos de la naturaleza.
Vecinos aseguran estar acostumbrados, apenas ven entrar el agua a sus casas, se preparan para levantar muebles y mudarse al segundo piso.
“Ya es normal que suba el agua, entonces recuperamos todo y lo subimos”.
Araceli Gutiérrez, una de las afectadas, vive con seis familiares. Relata que cada temporada de lluvias organizan la casa para resguardar los muebles. La sala y el comedor de la planta baja, que año tras año se inunda, son colocados en alto: las sillas se ponen sobre la mesa y la mesa sobre tabiques. Así intentan evitar pérdidas materiales y daños mayores por la entrada del agua. Otro daño recurrente es la loseta, que se desprende con facilidad.






Según Araceli, las filtraciones y las inundaciones fueron este año más severas que en temporadas anteriores. Para ella y su familia, ya es normal que el agua se meta en la vivienda, tanto que ni siquiera cuantifican de manera económica los daños. Aunque su hogar se encuentra junto a la ciénaga, reconoce que otros vecinos sufren más, sobre todo quienes viven cerca de canales de aguas negras. Ante esta situación, hace cinco años su familia se vio obligada a modificar el piso de la casa para instalar una bomba sumergible.


La inundación persiste desde agosto. Desde entonces, el agua permanece dentro de la vivienda. El baño también resultó afectado: aunque el drenaje no colapsó, el desbordamiento de la ciénaga permitió la entrada del agua. Para reducir el impacto, la familia mantiene la lavadora y los insumos de higiene personal en alto, y colocó tablas para poder desplazarse sin mojarse.

La vida cotidiana se transformó por completo. Aunque las lluvias cesen, la familia prefiere dejar todo en la planta superior. Incluso las horas de comida se realizan arriba, para no tener contacto con el agua.
“Como ya le sabemos, ya no bajamos nada”, dice Araceli.
Antes de instalar la bomba, el agua alcanzaba hasta tres escalones dentro de la casa. Aunque no han sufrido enfermedades, la presencia constante de agua los obligó a modificar su hogar y sus rutinas.





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Margarito Hernández, adulto mayor de la zona, reconoce que las familias deben enfrentar los estragos de la naturaleza debido a la ubicación de sus viviendas, cercanas a la ciénaga y a salidas de aguas negras. Sin embargo, subraya que la acumulación de aguas negras por más de un mes ya generó afectaciones a la salud. En el momento de la entrevista, aseguró estar enfermo de la garganta a causa de los olores desprendidos por la inundación.






La situación llevó al alcalde de Lerma, Miguel Ángel Ramírez Ponce, a visitar la zona. De acuerdo con los vecinos, recibieron costales de arena para facilitar el tránsito, aunque se esperaba más, como una campaña de vacunación.

La posibilidad de instalar bombas de agua en la zona es inviable, porque el líquido regresa con mayor fuerza y mezclado con aguas negras. La anegación, que ya cumple más de un mes, mantiene las banquetas sumergidas y ha provocado accidentes de peatones que han caído en el agua.
“El olor es muy desagradable porque es la descarga de aguas negras”, insiste Margarito.
La frustración de no poder hacer más es el sentimiento generalizado entre las familias afectadas.
“Sí están muy… ¿cómo puedo decir? Pues muy tristes, muy decepcionadas de lo que están pasando en sus casas”, comenta.
En San Pedro Tultepec, el paisaje es desolador: viviendas cubiertas en parte por el agua, calles inaccesibles y familias que, pese a las condiciones, siguen saliendo temprano a trabajar en la carpintería y la fabricación de muebles, oficios que distinguen al municipio.




Esta temporada ha sido una de las más fuertes que azotó al Estado de México, con graves daños en poblados cercanos a cuerpos de agua. En Tultepec, los estragos se han normalizado.
Sin embargo, detrás de cada patrimonio perdido bajo el agua hay sacrificios y la esperanza de que, algún día, la vida deje de transcurrir entre inundaciones.


El Ayuntamiento de Lerma informó a este medio que se entregaron apoyos del DIF municipal a las familias afectadas por las inundaciones en San Pedro Tultepec. Además, se aplicaron vacunas a mascotas y se puso en marcha el Plan DN-III-E en coordinación con la Guardia Nacional, la Policía Estatal y personal de la Administración Pública Municipal.


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