¿Entendemos?

A la mal llamada prole, nos es difícil garantizar comprensión única a diversos disparates de personajes en turno en la función pública o de gente muy cercana a ellos, quedando en la incertidumbre al no conocer si sus manifestaciones son a título personal o representan la posición de la institución que les encargaron administrar.  Es incomprensible que el Secretario de la Marina y en términos de Don Miguel de Cervantes Saavedra, de cuyo nombre no me acuerdo,  haya asegurado la semana pasada, que los padres de los alumnos de la Normal de Ayotzinapa desaparecidos o asesinados, sean manipulados por grupos
diciembre 16, 2014

A la mal llamada prole, nos es difícil garantizar comprensión única a diversos disparates de personajes en turno en la función pública o de gente muy cercana a ellos, quedando en la incertidumbre al no conocer si sus manifestaciones son a título personal o representan la posición de la institución que les encargaron administrar. 

Es incomprensible que el Secretario de la Marina y en términos de Don Miguel de Cervantes Saavedra, de cuyo nombre no me acuerdo,  haya asegurado la semana pasada, que los padres de los alumnos de la Normal de Ayotzinapa desaparecidos o asesinados, sean manipulados por grupos o personas, lucrando con su dolor, en la búsqueda de sus intereses personales o de partido, llegando al extremo de externar su enojo personal, entre otras afirmaciones realizadas desde su imaginario y subjetividad.

Llama la atención su postura incongruente y biliar, enfundada en uniforme en teoría sometido al poder civil, en actitud quizá producto de su formación académica, de ser así urge una inmediata revisión curricular de las instituciones en donde “estudio”, sobre todo si lo dicho representa la postura de la secretaría a su cargo, que al parecer no es una interpretación aislada, porque su homólogo en la Secretaría de la Defensa Nacional reclamó que “la mentira, el reproche, la crítica infundada, la violencia y la intolerancia poco abonan” a las condiciones en que se encuentra el país; ahora resulta que el pueblo malo, hostiga a estos pulcros administradores sin razón.

Un tío de Peña Nieto a cargo de la fundación Isidro Fabela, aseguro en Oaxaca, que el caso de los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, es “mero pretexto” para los reclamos que hacen a su sobrino, los que son insignificantes al ser a lo mucho treinta mil, minoría muy lejos de los diecinueve millones que lo eligieron, según su dicho, asegurando que en Ayotzinapa sólo fueron cuarenta y tres desaparecidos, mientras que en la Revolución hubo un millón de muertos y nadie dice nada.

El ciudadano Peña pidió ya superar el asunto de los cuarenta y tres y seguir adelante, como muestra de buena fe ordenó bajar el costo de la autopista del sol y apoyar a la infraestructura que a su decir pierden sus ganancias por esta razón. 

Qué entender desde estas aseveraciones, acaso hay un México para la “clase política” y otro para el que los valida, uno en donde no importa que el precio del petróleo baje y el dólar suba, al tener sus finanzas personales abultadas en constante crecimiento, casas blancas, con más propiedades propiamente nopaleras (en vías de descubrimiento)  y otro país en donde no alcanzan los sueldos miserables impuestos y preocupa a la gente que el kilo de jitomate ya cueste treinta y dos pesos, con casas de cartón, entre otros ¿Qué entendemos? o mejor dicho ¿entendemos?.

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