"La bebé de los conejitos" y otros niños que han sido asesinados en Edomex

Un retrato hablado y dos prendas de ropa. Con solo esos tres objetos la Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas y la activista Frida Guerrera buscan encontrar a los familiares de una bebé que tenía entre 7 y 9 meses de edad. A la niña la encontraron muerta el 28 de noviembre de este año en la autopista Palmillas-Toluca, a la altura de la comunidad de San Antonio Escobedo, perteneciente al municipio de Polotitlán.

Esta bebe […] fue localizada el día 28 de noviembre. Su cuerpecito estaba envuelto en una cobijita azul de bebé, queremos que descarguen, graben en su celular o peguen en su colonia la imagen. Nosotros le calculamos a lo mucho un año de edad, detalló Frida Guerrera.

La beba vestía un pantalón rosa tipo pescador con la imagen de caritas de conejito y una sudadera color morado con letras que formaban la palabra LOVE. Su tez es clara; su cabello castaño, claro, lacio y corto.
Nosotros estamos solicitando que nos ayuden, se está moviendo mucho el rostro de la bebé”.

Cinco menores localizados sin vida

Por desgracia, la “beba de los conejitos” no es la única niña a la que han encontrado sin vida en otros puntos del Estado de México.

“Calcetitas rojas”

A Lupita, “calcetitas rojas”, una niña de cinco años, la encontraron muerta la mañana del 18 de marzo de 2017. Vecinos de la colonia El Sol, en Nezahualcóyotl descubrieron su pequeño cuerpo semidesnudo en un terreno baldío en la avenida Bordo Xochiaca y Virgen del Camino.

Tuvieron que pasar ocho meses para lograr identificarla. Las investigaciones que hizo la Fiscalía General de Justicia mexiquense concluyeron que su padrastro, de 29 años, la golpeó porque se hizo del baño y no les había avisado.

Actualmente, ese hombre y la mamá de Lupita fueron sentenciados por el homicidio de la niña.

Félix Hernán

A Félix Hernán, de 7 años, lo encontraron sin vida el 3 de mayo del 2020 en un camino de terracería cercano a la carretera San Marcos-Zacango, en el municipio de Calimaya.

Debido a que al inicio se desconocía la identidad del menor, se le llamó “El Niño del Suéter Rojo”. Un retrato hablado sirvió para difundir el rostro de Félix Hernán. Pasaron 15 días para que sus abuelitos y tíos pudieran reconocerlo.

Los homicidas ya fueron sentenciados. En este crimen también participaron el padrastro y la madre de Félix Hernán.

César

El cuerpo de un menor de cinco años de edad fue localizado en una barranca de Juchitepec, a un costado de un árbol, el 19 de febrero del 2020.

Dos meses después lo identificaron como Cesar, quien contaba con una cédula de búsqueda en la se señalaba que él vestía un pantalón de mezclilla de color azul, sudadera azul marino y tenis blancos, prendas con las que lo hallaron en la barranca.

Su padrastro y su madre asesinaron lo asesinaron y, a la fecha, están recluidos en el Penal de Huitzilzingo, en Chalco.

Dos menores no han sido reconocidos

El cinco de julio de este año, en una milpa ubicada en la carretera Toluca-Zitácuaro, a la altura de Almoloya de Juárez, se halló el cuerpo de un bebé, luego de que vecinos reportaron haber visto una jauría de perros devorando restos humanos.

Hasta ahora ha resultado imposible dar con el paradero de los familiares. Además, el hecho de que solo quedaron quedaron uno de los brazos del niño y de su cabeza ha dificultado determinar la identidad del pequeño. El rostro se encontraba en mal estado y por eso no pudieron usarlo para elaborar un retrato hablado.

La “beba de Aragón”, de entre seis y 24 meses, no pudo ser identificada. Además, nadie la reconoció durante ocho meses que permaneció en el Servicio Médico Forense.

La pequeña fue encontrada el 28 de junio de 2020 dentro de una mochila abandonada bajo un puente ubicado sobre avenida Zapatas y Valle de los Mixtecos, en la primera sección de la colonia Valle de Aragón, en el municipio de Nezahualcóyotl.

Los menores no van a la fosa común

Los cuerpos de los menores que son encontrados sin vida en el Estado de México y que no son reconocidos por nadie no van a la fosa común.

Datos de la Fiscalía General de Justicia mexiquense señalan que esto es para tratar de mantener los cuerpos en el Semefo, mientras tratan de localizar a la familia de la víctima. Sin embargo, cuando llega el momento de retirarlo de sitios como la Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas, asociaciones o activistas piden que les entreguen el cuerpo para depositarlo en una tumba, con una cruz además de que se les da un nombre.