El cinco de julio de este año, en una milpa ubicada en la carretera Toluca-Zitácuaro, a la altura de Almoloya de Juárez, se halló el cuerpo de un bebé, luego de que vecinos reportaron haber visto una jauría de perros devorando restos humanos.
Hasta ahora ha resultado imposible dar con el paradero de los familiares. Además, el hecho de que solo quedaron quedaron uno de los brazos del niño y de su cabeza ha dificultado determinar la identidad del pequeño. El rostro se encontraba en mal estado y por eso no pudieron usarlo para elaborar un retrato hablado.
La “beba de Aragón”, de entre seis y 24 meses, no pudo ser identificada. Además, nadie la reconoció durante ocho meses que permaneció en el Servicio Médico Forense.
La pequeña fue encontrada el 28 de junio de 2020 dentro de una mochila abandonada bajo un puente ubicado sobre avenida Zapatas y Valle de los Mixtecos, en la primera sección de la colonia Valle de Aragón, en el municipio de Nezahualcóyotl.
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