La Auditoría Superior de la Federación en su informe de fiscalización de la cuenta pública del 2015, para el Estado de México, el cual se basó en 26 auditorías financieras, se concluye que: El gobierno del Estado de México presuntamente malversó 3 mil, 600 millones de pesos que estaban destinados a sanear deudas, construcción de obras (que no fueron entregadas), llevar a cabo programas de apoyo (que no se demostró que se cumplieran). Siendo los más importantes los siguientes:
1.-El fondo de aportaciones que se creó en el año 2000 para ayudar a los Estados a aliviar las presiones financieras, el gobierno federal dio principalmente recursos para obras de infraestructura, saneamiento financiero de los estados y sobre todo para el pago de la deuda pública. El Estado de México recibió 4, 571 millones, de los cuales destino 3,317 millones para la amortización de deuda, pero de los 1, 254 millones restantes no existe documento soporte sobre qué fue lo que ocurrió con ello.
2.- Programa de asistencia social en materia alimentaria y apoyos a la población en situación de desamparo, se detectó que el gobierno no ejerció 869,305,000 pesos para beneficiar a la población vulnerable pero tampoco reintegro a las a las arcas de la Federación el recurso.
3.- Fondo de aportaciones múltiples, el cual provee recursos para construir, mantener y rehabilitar escuelas de educación básica y superior; pero el gobierno mexiquense gastó casi 900 millones de pesos que recibió, sin embargo no se sabe en concreto el destino de esta cantidad.
4.- En la partida de proyectos de desarrollo regional, donde se destina dinero para que se realicen obras de pavimentación de calles, infraestructura de vialidad vehicular y peatonal, se detectó un daño al erario por más de 220 millones de pesos dinero que todavía el 31 de diciembre de 2015 el gobierno estatal no había repartido entre los municipios.
5.- Fondo de infraestructura deportiva, que el gobierno no repartió, ni regresó 74,355,000 pesos que estaban destinados para crear rehabilitar o mejorar los espacios deportivos de 11 municipios mexiquenses.
Dichas acciones demuestra que efectivamente en el Gobierno Mexiquense que está por terminar la prioridad no era dotar de mejor educación, ni impulsar el deporte, mucho menos arreglar las calles, ni ayudar a la gente en situación de pobreza, sino desviar de las arcas públicas recursos necesarios para atender a la sociedad; por ello, podemos asegurar que hace falta un cambio, una nueva forma de gobierno que garantice que los recursos se destinen para atender a la ciudadanía que realmente lo necesita.


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