La inflación está cediendo en México

“En realidad no hubo una alza considerable yo digo que una alza normal, básicamente fueron pocos los productos que tuvieron alzas, el limón,  el aguacate y la papa de la canasta básica, pero de manera muy marginal no hay nada que pudiera prender un foco rojo”, asegura el Delegado de la Profeco en Toluca, Alejandro Gutiérrez. Sin embargo, el comportamiento que han tenido productos como la carne de res, el pollo y el huevo, se observa que mantienen un encarecimiento sostenido, según cifras del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI). A tasa anual, en enero pasado el precio de
febrero 23, 2015

“En realidad no hubo una alza considerable yo digo que una alza normal, básicamente fueron pocos los productos que tuvieron alzas, el limón,  el aguacate y la papa de la canasta básica, pero de manera muy marginal no hay nada que pudiera prender un foco rojo”, asegura el Delegado de la Profeco en Toluca, Alejandro Gutiérrez.

Sin embargo, el comportamiento que han tenido productos como la carne de res, el pollo y el huevo, se observa que mantienen un encarecimiento sostenido, según cifras del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI).

A tasa anual, en enero pasado el precio de la carne de res reporta un incremento de 23.67 por ciento; el pollo trepó 6.38, y el huevo 8.84 por ciento. En el mismo periodo, el Índice Nacional de Precios al Consumidor se colocó en 3.07 por ciento, su menor nivel desde marzo de 2011.

“Una parte importante de este descenso tuvo que ver con productos que venían previendo esa disminución como lo fueron las tarifas de telecomunicaciones, básicamente electricidad, entre otros. Esto oculta un poco lo que está pasando para lo que realmente afecta a las familias”, comenta Eloy Carbajal, Académico de economía de la Universidad Autónoma del Estado de México.

Señala que el índice de precios al consumidor, nos da una idea de que es lo que consume un mexicano,  sólo se realiza en 45 o 52 ciudades de México, como es: Guadalajara, Toluca, Monterrey, Distrito Federal, es decir, ciudades principales del país, “ahí es donde se hace un análisis de como están los precios y se hace un supuesto de que como están las cosas ahí, están en todo el país”. 

Sin embargo, este estudio deja de lado las “alzas veladas” en algunos productos, que a decir del académico, influye en la inflación de las economías locales.  “El problema es cuando en las localidades, los tenderos aumentan los precios sabiendo que son la única opción de compra, en ese momento sí afecta a la población porque  tiene que reducir su poder adquisitivo”.

Cada  año hay una reunión entre  empresarios y  gobierno donde llegan a un acuerdo de como van aumentar los precios para que justamente no se vea afectado el poder adquisitivo de la gente, sin embargo,  “en comunidades alejadas los precios  están mas elevados que en el centro, pero eso es por el transporte y gastos que se le suman por llevar los productos hasta allá y el gobierno lo sabe pero no lo toma en cuenta para analizar la inflación”.

“Los únicos precios controlados son gas, gasolina y luz, lo demás es  libre mercado y los comerciantes son libres de poner el precio que mejor les parece”, dice el delegado de la Profeco.

Señala que si se llega a dar un exceso en los precios ellos no tienen la facultad de sancionar, sólo en casos extremos como sucedió el año pasado con el precio del limón, donde su función era vigilar que se respetara el precio límite que había establecido el gobierno. “Nosotros tenemos un monitoreo de precios meramente informativo, para poder orientar  a la gente en donde están los precios más baratos o en donde se pueden conseguir los mejores precios pero de ninguna manera el referente de Profeco podría tomarse como un referente indicativo”.

La mayoría de estos incrementos golpean a los bolsillos de la clase media y de escasos recursos, señala el especialista. “Recordemos que ha habido un periodo un tanto difícil para los mexicanos para adquirir ciertos bienes y servicios, también existe un componente de debilidad de consumo que viene ligado mucho a la parte del salario”, dijo Eloy Carbajal.

Otro de los factores que pegan a la inflación son las cuestiones fiscales, ya que no solo tiene que ver con las decisiones de la política monetaria, sino que la política fiscal tiene también  un peso muy fuerte en la inflación. “La reducción intencional de parte del gobierno al autorizar que un impuesto reduzca el poder adquisitivo también puede ser considerado como inflación”, explica el especialista.

En el último año la inflación se le fue de las manos al Banco de México, Eloy Carbajal explica que esto se debe a las reformas  fiscales que hizo el gobierno de la República,  “eso eleva costos, por ejemplo en las empresas, si el gobierno me eleva a mi los costos o el impuesto de producción yo (empresa) de alguna manera no voy a pagar ese impuesto se va al precio, entonces lo que yo tengo que pagar al gobierno lo voy a sacar de lo que la gente pague”.

 La pregunta en el sistema fiscal es: ¿quién verdaderamente paga el impuesto? el consumidor, ya que el ciclo es muy sencillo; se eleva el precio, aumenta la inflación, se reduce el poder adquisitivo y el consumidor está pagando lo que otra persona debería estar pagando; lo ideal sería que el empresario redujera su rango de ganancia para pagar ese impuesto y no afectar a la gente. Sin embargo, el académico Eloy Carbajal concluye, los impuestos son una de las variables más regresivas, es decir, que más afecta a las clases bajas.

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