El principio del fin…
Aún no empieza el ejercicio del nuevo gobierno y se asestó un golpe de autoridad desde el Legislativo. La creación de cuatro nuevas Secretarías tiene un punto que merece la pena analizar. Y hago referencia a un golpe de autoridad, porque el gobierno que se va –o mejor dicho, que ya se fue y esta reforma lo prueba- se despachó con la cuchara grande en materia legislativa, a través de la otrora superpoderosa Consejera Jurídica.
Lo comentado la pasada semana por José Luis Arriaga, colaborador de Alfa Diario, respecto a la abrogación, que traducido en cristiano no es más que una revocación pública, legal y vergonzosa que hizo el Gobierno saliente de una declaratoria de afectación de un Área Natural Protegida, no es sino el reflejo del descrédito que a pulso construyó la exangüe Consejería Jurídica.
Pero si alguien ahonda en el caso, como lo advirtió el propio articulista, el apellido Manzur está detrás del capricho –perdón quise decir, la iniciativa- o mejor dicho de la fallida Declaratoria que desincorporaba una superficie considerable, ni más ni menos que 2,201.67 hectáreas del Parque Estatal denominado Santuario del Agua Sistema Hidrológico Presa Huapango.
No recuerdo alguna acción similar en que el propio Titular del Ejecutivo tuviera que enmendar el error, el gravísimo error cometido por la Titular de la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna y, por supuesto, de la Consejera Jurídica.
Pero eso fue tema preciso y conciso de la colaboración de José Luis Arriaga y con tino y conocimiento, puso los puntos sobre las íes.
Se asoma en los albores del nuevo gobierno la extinción de la perversa institución en que se convirtió la Consejería Jurídica.
Lo interesante será conocer el alcance y la dimensión que se otorgará a la Secretaría de Justicia y Derechos Humanos, que seguro seguirá haciendo labores jurídico-consultivas pero ampliará su enfoque hacia el tema de los derechos fundamentales.
Pero tampoco es ese el tema de esta colaboración. Lo es la reingeniería que pretende el gobierno del Alfredo del Mazo y a mi juicio empieza bien, desmantelando una red de poder perverso que rodeó en los últimos meses a la Consejería Jurídica.
Sólo recuerdo algunos tópicos de mis colaboraciones anteriores. La Consejería Jurídica concentró la emisión de las autorizaciones para la apertura de nuevas unidades económicas, es decir, simulando una estrategia de simplificación, la Consejería acaparó la responsabilidad de autorizar la apertura de inversiones en la entidad. Y si no, pregunten a quien sabe, porqué estaba tramitando el Dictamen Único de Factibilidad para los pasos deprimidos del Paseo Tollocan, dictamen que fue solicitado por un particular.
Pero no sólo eso. Uno de las actividades más proclives a los actos de corrupción es la verificación o inspección, atribución que también la Consejería Jurídica concentró para sí misma, al crear un “monstruo” amorfo, –diría antinómico, debido a que contrapone y superpone funciones con otras Secretarías y organismos-, llamado Instituto de Verificación Administrativa del Estado de México.
Lo advertí desde hace algunas semanas. Unas de las primeras acciones que debe recomponer este Gobierno es esa. Que el consejero o consejera jurídica, que quien coordine el trabajo jurídico del gobierno estatal, tenga la visión de advertir la ilegalidad de los actos de gobierno y no hacer pasar una vergüenza al Titular del Ejecutivo al abrogar una Declaratoria que semanas antes había emitido.
Pero la tarea va más allá de esto. Otros asuntos deberá reencauzar el próximo Titular de esta Secretaría de Justicia y Derechos Humanos, que en la andanada de ocurrencias fue gestando la saliente Consejera Jurídica.
CARPE DIEM
La creación de una nueva Secretaría de Justicia y Derechos Humanos, es un reconocimiento implícito que el actual Fiscal (“autónomo”) General de Justicia, no es un interlocutor válido en el tema o que el fracaso de esta figura autónoma reside en que es la misma institución, con los mismos mujeres y hombres –buenos, regulares y malos- que sólo cambiaron de nombre institucional, pero no de actitudes, valores y vicios.
Para este columnista resulta interesante conocer cuál será la dimensión de esta nueva Secretaría; el andamiaje jurídico secundario que le dé sustento, revelará su verdadero alcance.
Especulando un poco, un perfil que se adecua a la responsabilidad es el exprocurador y excomisionado de Derechos Humanos, Miguel Ángel Contreras Nieto.
Nos leemos en la madre de todas las semanas caóticas, cuando el nuevo Titular del Ejecutivo adopte sus primeras decisiones, que en los momios de esta columneja se antoja interesante, por cuanto querrá dar un golpe de timón claro y certero, que lo desmarque la administración saliente.
Cualquier comentario: [email protected]



Síguenos