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La Vaquita Negra del Portal, sabor y tradición

El icónico establecimiento cumple 25 años. Famosas por la calidad de sus productos, La Vaquita siempre tiene una larga fila de clientes, porque además de las tortas se venden los embutidos que son producción propia

Dicen que viajar a Toluca y no comprarse una torta de “La Vaquita” es como no haber estado ahí; este negocio es un referente gastronómico no sólo para los visitantes al municipio sino para los propios toluqueños, quienes hacen largas filas para comprar una torta de chorizo, de milanesa, de pierna, de mole o de otros muchos ingredientes que se ofrecen en el local de Los Portales que hace esquina en la calle de Nicolás Bravo e Independencia, en el centro de Toluca.

Raquel trabaja en La Vaquita Negra del Portal desde hace 25 años, ella explica a AD Noticias que el lugar se fundó en 1943 por Miguel Parella Casals, originario de Gerona España, quien –como se menciona en la historia de este lugar contenida en su página web– “llega a México recibido como muchos españoles por el presidente Lázaro Cárdenas. Al llegar se da cuenta que la población mexicana tenía gusto por la gastronomía Española, en especial los embutidos, por lo que decide empezar a manufacturar chorizos y adaptarlos al gusto mexicano”.

Famosas por la calidad de sus productos, La Vaquita siempre tiene una larga fila de clientes, porque además de las tortas se venden los embutidos que son producción propia; chorizo y jamón serrano, así como queso, requesón y nata se expenden en los tres locales de La Vaquita: dos en el centro y una más en Metepec.

Aunque la pandemia disminuyó las ventas, los clientes son fieles y compran “para llevar”, las celebridades que tienen funciones en El Teatro Morelos cercano no han asistido porque no ha habido funciones pero antes eran clientes obligados de las tortas, cuyas preferidas, por tradición, son la toluqueña, de chorizo rojo y verde, y la de pierna.

Este negocio da empleo a casi 30 personas, que –dice Raquel– se consideran familia, también dice estar satisfecha de laborar en este lugar donde el chorizo –carne de cerdo con pimentón español– es la receta especial; también se preparan y venden conservas artesanales: de manzano, habanero en salmuera o conservas dulces, con piloncillo y miel.

Raquel invita a probar las tortas para que la gente se de cuenta por sí misma si son buenas o no; en pandemia, explica, se siguen las medidas de higiene recomendadas.

Las personas que trabajan en la preparación de los alimentos usan cubrebocas, caretas y guantes, preguntan a cada cliente si las tortas van con todo: jitomate, cebolla y crema, y atienden, sin parar, a los clientes que esperan en una larga fila para saborear las tortas que –finaliza Raquel– se deben probar al visitar Toluca porque de no hacerlo “es como ir a Acapulco y no poderse meter al mar o a Guanajuato y no ver las momias”.