Durante un recorrido, se observó alta afluencia en dos Unidades Médicas Familiares del IMSS Toluca, con saturación de la Unifila y reportes de rotación frecuente de médicos.

Esperas de meses en especialidades
El tiempo de espera para consultas de especialidad continúa siendo prolongado. Rosalía Pérez, derechohabiente del IMSS, explicó que una cita con reumatología debe solicitarla en enero para llevarse a cabo en marzo.
Señaló que los pacientes suelen llegar una o dos horas antes de su cita, ante la posibilidad de que los turnos se recorran cuando alguien no asiste.
“Si uno llega exactamente a la hora que le dan, la espera puede ser mayor”, comentó.
Agregó que su traslado en transporte público le toma alrededor de una hora desde su domicilio ubicado en Ejido de Santiago Miltepec.
Rosalía también señaló la constante rotación de médicos, algunos de ellos interinos o recién egresados, lo que complica la continuidad del tratamiento.
Además, señaló que anteriormente la atendió en reumatología una doctora que no contaba con cédula de especialidad, pues acababa de concluirla.

Enfermedades crónicas
Armando Martínez, de 50 años, padece una enfermedad pulmonar y requiere oxígeno de forma permanente.
Acudió a la UMF del IMSS para realizarse una placa de tórax. Originario de Temoaya, tarda cerca de 50 minutos en trasladarse hasta Toluca.
Aunque tenía cita programada, llegó desde las 8:00 de la mañana y, al momento de la entrevista, eran casi las 15:00 horas.
Señaló que en ocasiones, cuando hay poca gente, lo atienden en 15 minutos, pero en días de alta demanda debe esperar.
Diagnóstico tardío
Para Claudia Renedo, de 50 años, trabajadora de un centro de atención telefónica, el sistema de salud del IMSS se encuentra saturado. Llegó a las 9:00 de la mañana para evitar ser enviada a la Unifila.

Relató que cuando ella y su hijo se enferman al mismo tiempo, ha tenido que decidir quién recibe atención. Ya que solo se permite la consulta de un integrante de la familia debido a la saturación.
A Claudia le diagnosticaron EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) en septiembre de 2025, luego de varios episodios de gripa persistente.
Indicó que inicialmente solo le señalaban que la tos tardaría en desaparecer, hasta que ella solicitó estudios más especializados.
Aunque reconoció que la atención ha sido buena, señaló que el año pasado su consultorio no contaba con un médico de base.
Claudia señaló que utiliza medicamentos controlados e inhaladores, con un costo aproximado de 1 500 pesos en el mercado privado. Destacó que no ha tenido problemas para surtirlos mensualmente en el IMSS.
Unifila, el temor de los pacientes
La Unifila continúa siendo uno de los principales puntos de tensión para los derechohabientes. A quienes no alcanzan lugar como pacientes espontáneos se les canaliza a este sistema, que depende de los espacios que dejan quienes no acuden a su cita. La Unifila es compartida por todos los consultorios, por lo que el tiempo de espera es incierto.
Opiniones encontradas
En contraste, Mayra Maya Hidalgo, de 47 años, paciente con insuficiencia renal, consideró que la afluencia no es excesiva.
Hace un mes estuvo hospitalizada y actualmente acude a consultas y a un curso para aprender a realizarse hemodiálisis en casa. Califica la atención como adecuada.

El factor humano
Pacientes coinciden en que, más allá de la carga del sistema, el factor humano resulta determinante en la atención médica. La rotación constante de doctores y la falta de seguimiento al historial clínico afectan la calidad del servicio.
Especialmente en enfermedades crónicas que requieren continuidad y conocimiento del paciente.

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