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Las exportaciones mexicanas

Las exportaciones mexicanas

En diciembre de 2020, las exportaciones mexicanas fueron 43,163.4 millones de dólares, un aumento de 11.5% interanual

A pesar que el PIB del país fue de menos – 9.3% en 2020 la balanza comercial de México, se  mantuvo  un saldo positivo de 34,476 millones de dólares, el más alto considerando  desde 1993.

Las exportaciones de productos de México totalizaron 417,670 millones de dólares en 2020, lo que representó una disminución interanual de 9.3%  las importaciones mexicanas. En total se sumaron 383,194 millones de dólares, un retroceso de 15.8% a tasa anual y también la mayor reducción en los últimos 11 años.

De acuerdo con El Economista, México ha enfrentado factores externos adversos en el contexto de la pandemia de Covid-19, como altas tasas de interés internacionales, bajos precios del petróleo y recesión o bajo crecimiento de sus socios comerciales. De acuerdo con los tratados de libre comercio que se tienen  como el T-MEC, TPP Asia pacífico  y la comunidad económica europea, centro y Sudamérica,  hoy  ocupamos el segundo lugar en exportaciones a Estados Unidos, después de china.

 A pesar que la economía de EEUU se contrajo en  un 3.5%,  según  El Departamento de Comercio Estadounidense, el PIB en 2020 reflejó contracciones en el gasto personal, las exportaciones, la inversión privada no residencial y disminuciones en el gasto de las administraciones locales y estatales.

En el cuarto trimestre, su economía registró una recuperación con un crecimiento del 4% en proyección anual, según el indicador anualizado utilizado en Estados Unidos. 

Estas cifras están por debajo de las expectativas de los analistas que esperaban un crecimiento del 4.4 por ciento. nuestra balanza comercial de mercancías, México obtuvo como consecuencia un saldo a favor de 34,476 millones de dólares, el más alto considerando estadísticas desde 1993. De hecho, año tras año, el país registró déficits de 1998 a 2018, revirtiendo la balanza en 2019, con un saldo positivo de 5,414 millones de dólares.

Como consecuencia de Las altas tasas de interés internacionales aumentan los gastos para México, los bajos precios del petróleo disminuyen los ingresos del gobierno mexicano y la recesión o el bajo crecimiento de los principales socios comerciales se generaron menos exportaciones. Debido a la la pandemia de la covid 19.

La caída de las ventas externas en el año pasado fue resultado de disminuciones tanto en las exportaciones no petroleras (-8%), que sumaron 400,256.9 millones de dólares, como en las petroleras (-32.6%), las cuales descendieron a 17,413.4 millones de dólares.

Al interior de las no petroleras, las agropecuarias fueron por 18,682.5 millones de dólares (un alza de 4.7%); las extractivas por 7,407.5 millones (19.7%), y las manufactureras por 374,166.9 millones (-8.9 por ciento).A mayor detalle, dentro de las manufactureras, las automotrices totalizaron 122,932.5 millones (-16.8%) y las no automotrices sumaron 251,234.4 millones (-4.5 por ciento).

Desde el brote de la pandemia, los gobiernos han adoptado una serie de medidas de protección para frenar la progresión del virus y evitar el colapso del sistema de salud. Algunas de estas medidas implican restricciones comerciales y han afectado la producción.

En la previsión formulada por la Organización Mundial de Comercio (OMC) en octubre se estimaba que el volumen del comercio mundial de mercancías disminuiría 9.2% en 2020, y que ese descenso iría seguido de un aumento del 7.2% en 2021.Como parte de su impacto interno, México disminuyó 33.5% sus importaciones petroleras en el año pasado (31,408 millones de dólares) y redujo 13.8% las no petroleras (351,785.8 millones).

En diciembre de 2020, las exportaciones mexicanas fueron 43,163.4 millones de dólares, un aumento de 11.5% interanual; mientras que las importaciones escalaron 3.7%, a 36,901.4 millones.

Con ello, México alcanzó un superávit de 6,262 millones de dólares. El último gran descalabro del comercio internacional de México ocurrió en el marco de la crisis financiera de 2009, cuando sus exportaciones registraron una caída interanual de 21.1% y sus importaciones se desplomaron 24 por ciento.

Por lo tanto  la economía mexicana seguirá enfrentando un entorno incierto principalmente asociado a la evolución de la pandemia, tanto a nivel global como nacional. Este entorno también está sujeto “a la duración de las nuevas restricciones en la operación de diferentes sectores, así como a la evolución que presente la demanda por diferentes bienes y servicios y a la aplicación de las vacunas”.

Si bien se anticipa que la economía seguirá recuperándose de forma  para este año , existen retos importantes para la reactivación de la demanda agregada, particularmente por la debilidad del componente interno y del mercado laboral.

En este sentido,  las condiciones de holgura continuarán mostrando una amplitud considerable aunque se anticipa que vayan disminuyendo gradualmente. Es decir, que mantendremos una demanda deprimida, con recursos que no se usan y capacidad productiva ociosa por un periodo considerable  aunado a las exportaciones y al T-MEC.

Por otro lado, la economía mexicana registró en el 2020 su mayor contracción desde la Gran Depresión, en 1932, de acuerdo con los datos del (Inegi). Los efectos de la crisis de la covid-19 provocaron que la actividad económica cayera 8.6% anual, con cifras desestacionalizadas, su mayor caída desde hace 88 años, cuando se contrajo 14 por ciento.

De confirmarse el dato el 25 de febrero próximo, la caída del PIB quedaría por encima de la proyectada por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, de 8.0 por ciento. La contracción de la economía fue algo que se esperó como consecuencia de las medidas que se implementaron para mitigar los contagios de la covid-19. Tanto en México como en el mundo se llevó a cabo el distanciamiento social y el confinamiento, con lo cual varios negocios cerraron de manera temporal y, a su vez, afectaron los ingresos de los mexicanos, los cuales también llegaron a perder sus empleos.

 Así también, se mostró que México hiló dos años de contracciones. En el 2019 se contrajo 0.1 por ciento.

La información del Inegi también reveló que, en comparación con en el mismo trimestre del 2019, el PIB mostró una contracción de 4.6% en el cuatro trimestre del año pasado.Al último trimestre del 2020, el PIB hila seis trimestres consecutivos con caídas anuales, algo que no se veía desde 1982 a 1983, siendo evidente de que no sólo el coronavirus llevó a la baja el PIB de México.

Entre los factores que llevaron a la baja a la actividad económica –además de la covid-19–, están la ausencia de una política fiscal contracíclica en México que ayudará a detener las caídas del PIB así como la inercia negativa que traía la economía desde finales del 2018. Para el primer trimestre del 2021 se espera que se presente una caída del PIB en su comparación anual, con lo que hilaría siete trimestres consecutivos de caídas, algo nunca visto en la historia de la economía mexicana. 

En comparación con el trimestre previo, registró una recuperación de 3.1 por ciento.

Por rubro de actividad económica se mostró que el sector primario fue el que mejor resiliencia tuvo al impacto de la covid-19, ello debido a que fue considerado dentro de las actividades esenciales desde el inicio de la pandemia, por lo que no cerró. De esta forma, la actividad primaria mostró un crecimiento anual de 2.0% en el 2020.

En contraste, el sector secundario fue el que mostró la caída más profunda. El año pasado, las industrias tuvieron una contracción de 10.2 por ciento. En cuanto al sector terciario, que está relacionado a los servicios, la contracción fue de 7.9 por ciento.

“sin en cambio lo más preocupante  es el impacto en los servicios, mucho más susceptibles a las medidas de confinamiento, especialmente considerando que: algunas de las regiones más habitadas de nuestro país han sido impactadas; y apoyos limitados podrían resultar en el cierre definitivo de más empresas”,

En total, 12 entidades del país han regresado a Semáforo Rojo, por lo que se volvió a cerrar negocios no esenciales de manera temporal, aunque en algunos lugares se han llegado a acuerdos para que, por ejemplo, los restaurantes puedan operar al aire libre.