Después de cumplir nueve años de una sentencia de 12, Beatriz de Paz de Paz obtuvo este jueves su libertad anticipada gracias a su participación en la cooperativa Tejedoras de Libertad, fundada dentro del penal Neza Sur por la defensora indígena Kenia Hernández.
El proyecto, impulsado desde prisión por Hernández, busca brindar a las mujeres privadas de la libertad una forma de reinserción social a través del tejido de chaquira, la creación de artesanías y el fortalecimiento comunitario.




“Mi madre me enseñó a tejer la chaquira desde los 8 años de edad y a siempre aprovechar el tiempo y a hacer contar cada uno de mis días”, compartió Kenia, quien hace poco más de dos semanas enfrentó la pérdida de su madre tras una larga enfermedad. Explicó que mantener vivo este aprendizaje le permite rendirle homenaje y, al mismo tiempo, ofrecer herramientas a sus compañeras de celda.
Beatriz de Paz aseguró que salir tres años antes de lo previsto no solo representa un beneficio legal, sino una convicción personal: “No volver a delinquir, sino seguir trabajando, incluso con las mismas artesanías que Kenia me enseñó”, expresó ante el Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero, la Red de Mujeres del Oriente, FEDEF-25, Asamblea Popular de Neza, Reconstruyendo Vidas Asiel y otras organizaciones civiles que acompañan el trabajo colectivo en torno a la defensora.



“Este es un logro colectivo, resultado de poder crear comunidad”, señaló Lara Duque, defensor de derechos humanos en el Estado de México, al confirmar la liberación.


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