Monumento al Nepotismo
En días pasados, en el ayuntamiento de Toluca se llevaron el “Premio al Nepotismo” al nombrar como titular de Derechos Humanos de la capital mexiquense a María Elena López Barrera, hija de la ex alcaldesa del mismo nombre.
El nepotismo ocurre porque María Elena es hermana del segundo Síndico Francisco Emmanuel López Barrera, mismo que graciosamente se abstuvo de votar al momento de elegir a su consanguínea como Ombudsman.
Por supuesto, como si así se los hubieran ordenado el presidente municipal, Fernando Zamora, la primer síndico y los nueve regidores de extracción priísta votaron a favor de María Elena López Barrera; hasta aquí todo parecía normal, priistas votando por la hija de la senadora priísta María Elena Barrera. Pero sorprende el voto a favor de la tercer Síndico, de la décima y de la decimosegunda regidoras (si, aquellas que donan todo su sueldo a sus esposos y nieto), todas militantes del PAN, y es aquí donde pregunto ¿el bono fue muy jugoso? Conste que no estoy afirmando nada, estoy pre-gun-tan-do.
La misma pregunta aplica para el decimotercero regidor, Eliud Gabriel Medina Peralta, del PRD, quien también avaló la designación. A Gabriel esta vez no le salió lo aguerrido, por el contrario, se convirtió en cómplice del “Monumento al Nepotismo” al igual que la decimosexta regidora del PT.
El decimoprimero regidor, Orlando Goujon Ruíz, de afiliación Panista, apoyó a Rosa María Molina del Castillo, una de las tres candidatas postuladas al cargo; y la decimocuarta regidora, Paula Martina Monroy Córdova, de MORENA, dio su voto a Judith Ordoñez Ramírez, la tercera aspirante.
Aquí viene lo bueno amable lector, Rosa María Molina del Castillo, ya había sido la defensora de Derechos Humanos Municipal con Martha Hilda, por lo que sus posibilidades eran nulas; entonces quedaba el asunto entre dos, pero pobre de López Barrera, como ponerla a competir con alguien fuerte, es ahí donde entra a escena Judith Ordoñez Ramírez, quien desde un principio supo que competía para perder.
Judith Ordoñez, trabajó para María Elena Barrera desde que ella estuvo como titular del ISEM, desempeñándose como Jefa de la Jurisdicción Sanitaria I de Toluca.
La cuestión aquí, es si este caso lo pasará por alto la Contraloría del Poder Legislativo, ¿algún aegidor se atreverá a corregir y denunciar el nepotismo? Esperemos que sí. Mientras tanto, tendremos que soportar que la flamante Titular de Derechos Humanos de Toluca, falte algunos días de la semana a su trabajo para asistir a cursos que le permitan aprender un poco sobre sus tareas. Eso sí, su sueldo lo cobrará íntegro.
Nos leemos la próxima semana con otra Lista Negra.


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