Las inundaciones en San Mateo Atenco, Estado de México, han sido una constante durante más de tres décadas. A pesar de los esfuerzos por mitigar este fenómeno, las lluvias intensas del 2 de junio de 2025 volvieron a evidenciar la vulnerabilidad de la región.
Municipios vecinos como Calimaya, Lerma y San Antonio La Isla enfrentan situaciones similares, al igual que la zona oriente de la entidad, donde las aguas negras invaden viviendas, escuelas y centros de salud, generando riesgos significativos para la salud.
Impacto sanitario de las inundaciones
El Dr. Miguel Ángel Karam Calderón, investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma del Estado de México, señaló que las inundaciones con aguas negras incrementan el riesgo de enfermedades gastrointestinales, respiratorias y de la piel.
Señaló que es particularmente preocupante la leptospirosis, una enfermedad transmitida por bacterias que las ratas portan y que se propaga a través del contacto con aguas contaminadas. El Dr. Karam enfatizó que «con las inundaciones se mueven más este tipo de animales», lo que aumenta la probabilidad de transmisión.



Además, mencionó que «la hepatitis tipo A, que se transmiten por la vía fecal-oral, son otra preocupación, ya que pueden estar presentes en el agua debido a saneamientos deficientes».
Las enfermedades diarreicas agudas también son comunes, especialmente en niños, quienes son más susceptibles a la deshidratación grave, una condición que puede llevar a complicaciones serias e incluso a la muerte.
Síntomas a vigilar
El Dr. Karam detalló los síntomas que la población debe monitorear tras la exposición a aguas contaminadas:
- Evacuaciones diarreicas constantes
- Fiebre repentina
- Escalofríos
- Dolor de cabeza
- Dolor muscular (sobre todo en las pantorrillas, en el caso de la leptospirosis)
- Falta de apetito
- Náuseas
- Vómitos

Es fundamental que las personas que presenten estos síntomas acudan de inmediato a un centro de salud para recibir atención médica adecuada.
Recomendaciones para la población
Asimismo, el investigador de la UAEMéx, ofreció estas recomendaciones para la población que vive en zonas afectadas por las inundaciones en el Edomex:
- Evitar el contacto con aguas contaminadas: «No beber agua de la inundación; aunque parezca obvio, hay que decirlo y aunque se hierva, no es suficiente».
- Uso de equipo de protección: Utilizar botas de hule, guantes y mascarillas al realizar labores de limpieza.
- Desinfección del hogar: Limpiar y desinfectar pisos y paredes con una solución de cloro y agua.
- Hidratación adecuada: En caso de diarrea, es crucial mantener una adecuada hidratación, especialmente en niños y personas mayores.

Grupos vulnerables
- Niños: Por su tamaño y mayor riesgo de deshidratación.
- Personas mayores: Debido a la dificultad de movilidad y mayor exposición a enfermedades.
- Individuos con sistemas inmunológicos comprometidos: Son más susceptibles a infecciones graves.

El doctor hizo un llamado urgente tanto a la ciudadanía como a las autoridades para prevenir enfermedades derivadas de las inundaciones.
En cuanto a la responsabilidad ciudadana, enfatizó la importancia de no tirar basura en las calles: «Es importante que la calle no sea un basurero; podemos guardar nuestra basura y depositarla en lugares adecuados».
Respecto a la mejora de infraestructura, instó a las autoridades a ubicar áreas de drenaje de manera apropiada para evitar que el agua se estanque y así disminuir riesgos sanitarios por inundaciones.

Estas acciones son fundamentales para mitigar los riesgos sanitarios asociados a las inundaciones recurrentes en el Estado de México.


Síguenos