1.- Tlatlaya arroja, poco a poco, las respuestas escondidas.
Organismos muy serios, ONU por ejemplo, no creyeron la versión oficial sobre la muerte de 22 presuntos delincuentes a manos de soldados del ejército.
En su momento la prestigiosa Prensa Asociada, AP por sus siglas en inglés, publicó el primer informe donde se cuestionó la existencia de un enfrentamiento y se señaló un fusilamiento como razón de esas 22 muertes.
Nueva información surge en voz de un presunto sobreviviente.
Fue una ejecución sumaria.
El Estado no puede callar.
2.- Ya viene la "spotiza" anual, que nos trae consigo el III Informe de Gobierno.
No es muy exacto decir que el Día del Gobernador, término acuñado para señalar a esa actividad, desapareció.
Al contrario se amplió y siempre con el mismo objetivo: alimentar el ego del mandatario.
Esta vez no sólo estará el mensaje en el PRI y en Toluca, que ya se había informado.
Al menos otros dos eventos masivos serán realizados.
La cascada publicitaria, a inundar espacios.
3.- Ningún análisis serio sobre la primera mitad del sexenio de Eruviel Avila, podría alejarse demasiado de la conclusión obvia: Un primer trienio malo.
Los pasados tres años no fueron buenos para Eruviel, ni lo fueron para el estado de México.
Sólo en la lógica artificial de la propaganda, se encuentran los excesos retóricos de siempre: Logros y avances que la sociedad no ve y no siente.
Por supuesto que destaca el deleznable empoderamiento de la delincuencia, pero en economía hay deudas grandes.


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