A Kristina todos le fallaron. Sus padres naturales, sus padres adoptivos, su país de origen, el país donde se naturalizó y el Estado. Su historia es realmente dramática, dolorosa y muy triste. La violencia sobre esta mujer adolescente es de una violencia inaudita. Es tiempo para la justicia real y restaurativa. A quienes abusaron de ella física y emocionalmente castigo ejemplar.
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Todos los magistrados que pasarán a retiro se irán a sus casas muy contentos con los bolsillos repletos de dinero. En el Poder Judicial del Estado de México son muy generosos con los recursos públicos para dar la despedida a sus integrantes. Cada uno de los hombres y mujeres que colgarán la toga se llevará un mínimo promedio de 3 millones de pesos. Necesidad de trabajar no tendrán jamás en sus vidas.
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Sin mejor infraestructura, seguridad pública, movilidad y mayor mano de obra calificada, el Estado de México seguirá siendo poco atractivo para la inversión privada nacional y extrajera. Los grandes proyectos se están yendo a otras entidades, aquí llegan algunos y no los mejores. Querétaro, Baja California, Guanajuato, San Luis Potosí y Nuevo León, son los preferidos. Algo debe hacerse y ya.
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El dato lo dice todo por sí mismo: ochenta centavos de cada peso que ejerce el gobierno del Estado de México provienen de recursos federales. De ese tamaño es nuestra dependencia. Por supuesto que en buena medida el destino inmediato de la entidad está en manos de la presidenta Claudia Sheinbaum y de la LXVI Legislatura federal. Los mexiquenses aportaron más de 5 millones de votos al triunfo de la doctora Sheinbaum, ojalá siempre lo tenga presente y recuerde que “amor con amor se paga”.
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El legado material e inmaterial de Andrés Manuel López Obrador en el Estado de México es inconmensurable. Más allá de las obras monumentales como el aeropuerto, el tren suburbano, el Parque Ecológico Lago de Texcoco o la autopista Ciervo de la Nación, entre otras muchas, está su contribución para crear las condiciones que posibilitaron el cambio de régimen, terminando con casi 100 años de priismo. López Obrador es, sin duda, el presidente más querido y respetado por los mexiquenses en muchísimos años. Su figura frente a la de Enrique Peña es la de un titán frente a un enano.

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