Eruviel sabía que Del Mazo sería el elegido
Eruviel y los suyos sabían que el candidato del PRI sería Del Mazo. Al menos desde diciembre maniobraron para impedirlo, pero fracasaron. En ese contexto debe entenderse la súbita renuncia de Isidro Pastor y la prosperidad de su plan para convertirse en candidato independiente. El desliz de la supuesta renuncia de Ana Lilia y la lenta respuesta de su oficina para desmentirlo, fue la última medida desesperada. Eruviel y su grupo Ecatepec perdieron la candidatura y, seguramente, el control del estado.
¿Josefina por Del Mazo?
En los sectores más informados de la clase política y la prensa nacional, se insiste en contar la versión imposible de confirmar, pero nunca desmentida, del presunto pacto entre Enrique Peña y la cúpula del PAN, para entregar en este 2107 la gubernatura del Estado de México a Josefina Vázquez Mota y la presidencia de la República a Ricardo Anaya en 2018, a cambio de impunidad y de cerrar el paso a Andrés Manuel López Obrador y Morena. Si el PRI ha de perder, que sea ante su similar el PAN, sería la lógica. Si así fuera, estaríamos asistiendo a una de las más grandes traiciones a la democracia y, tal vez, a la más atroz y cínica manipulación de la voluntad popular desde la élite.
Parecería absurda y simplista tal intriga, pero del actual grupo en el poder puede esperarse todo. Sacrificar a Alfredo del Mazo para favorecer a Josefina bajo el argumento de que las posibilidades que el PRI gane en junio son remotas y en el 2018 nulas, y que si no hacen nada, Delfina ganará la gubernatura y Andrés Manuel la presidencia. Es perverso, truculento, pero congruente con su forma de pensar y actuar.
La pobreza de los mexiquenses
Entre las malas cuentas que entregará Eruviel como resultado de su gestión destaca por grave el empobrecimiento de la población ocupada. Unos 7 millones 103 mil hombres y mujeres productivas vieron cómo en el sexenio sus ingresos perdieron valor y hoy les alcanza para comprar menos que hace 6 años.
El reporte de Información Laboral de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social fechado en enero 2017, es demoledor para Eruviel, su gobierno, el PRI y sus expectativas de mantenerse en el poder 6 años más con Alfredo del Mazo. El promedio de ingresos de la clase trabajadora mexiquense es menor a 184 pesos diarios, apenas un dólar y centavos pesos la hora del jornal. El empobrecimiento consecuencia de la precarización del salario es quizá la principal herencia de esta administración, pero muy poco se habla del tema.
Todavía peor, la cantidad de gente que no encuentra empleo, ni de aquellos de pésima calidad que pagan muy poco y exigen muchas horas o carga de trabajo, es la más grande del país, muy por encima a la de la Ciudad México, con 431 mil 988 desocupados. La tasa de desempleo es la segunda más elevada de México, 5.7 por ciento, 1.7 puntos por encima de la media nacional y sólo por encima de Tabasco. Esa es la verdadera crisis que incide directamente en el aumento de la delincuencia e irritación social. Si la gente no tiene dinero ni para comer, tiene que salir a buscarlo hasta por vías ilegales.
Recomposición de equilibrios
Parece que el gran perdedor es el grupo Ecatepec que encabeza Eruviel. Perdió primero la candidatura, después la coordinación de la campaña que quedó en uno de los representantes del grupo más tradicional del Valle de México. El oriente fue vencido por el centro y el poniente, una recomposición de los equilibrios. Enrique Jacob Rocha, el próximo jefe de campaña, tiene una espina clavada, para algunos un agravio personal con la gente que hoy gobierna, la derrota de su hijo Enrique Jacob García como candidato a diputado federal por el distrito 22 de Naucalpan en la elección anterior.


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