Los barones del dinero 

El modelo neoliberal que se puede resumir en un privilegiar a los ricos sobre y a costa de los pobres, está haciendo crisis en varias partes del mundo. El New York Times, con referencia a loa afanes independentistas de Escocia y Cataluña, señalaba que se estaba dando en todo el mundo una crisis de las élites gobernantes. Y en Escocia y Cataluña se decía, una de las causas era la existencia de una clase gobernante que disfruta de lo mejor de todo, materializada en las monarquías desacreditadas de Inglaterra y España, en particular esta última. Aquí en México también tenemos
septiembre 21, 2014

El modelo neoliberal que se puede resumir en un privilegiar a los ricos sobre y a costa de los pobres, está haciendo crisis en varias partes del mundo.

El New York Times, con referencia a loa afanes independentistas de Escocia y Cataluña, señalaba que se estaba dando en todo el mundo una crisis de las élites gobernantes.

Y en Escocia y Cataluña se decía, una de las causas era la existencia de una clase gobernante que disfruta de lo mejor de todo, materializada en las monarquías desacreditadas de Inglaterra y España, en particular esta última.

Aquí en México también tenemos una clase gobernante muy acomodada, que va desde los gobernadores, los diputados, los senadores, las altas burocracias, hasta los ministros de la corte, los vocales de los institutos electorales y muchos más.

Pero además también están en esa dorada élite los líderes sindicales y los grandes empresarios, verdaderos barones del dinero,  que compiten en acumulación con los más ricos del mundo.

La riqueza de estos barones mexicanos se ha hecho, en buena medida,  a partir de una complicidad con instancias de gobierno encargadas de asuntos como la concesión de servicios públicos, el otorgamiento de contratos, las autorizaciones para explotar recursos naturales como la minería.

Hay varios casos emblemáticos de estos barones del dinero que han hecho del abuso la forma de hacer crecer su capital.

Recientemente  se evidenció el desprecio hacia el medio ambiente y los habitantes de las comunidades cercanas a los lugares de esa empresa llamada, irónicamente,  Grupo México.

Dueña de una mina en el estado de Sonora, donde se contaminó el agua de un rio en el que vive una abundante flora y fauna y del que se sirven un buen número de habitantes.

Hace tiempo se dio el caso de la minera que dejó sepultados a unos trabajadores en aquel lugar llamado Pasta de Conchos.

Son estos favorecidos del sistema con una ética francamente despreciable los que acumulan riqueza a costa de la miseria de los mexicanos menos preparados.

Habrá que ver si esta sociedad tan dócil al poder, finalmente despierta y exige un cambio hacia un sistema más justo y equitativo.

PS Entre tanto habrá que ver si el C. Gobernador del estado anuncia la remoción de su procurador por sus omisiones y complicidades en el caso Tlataya y si el congreso estatal llama a cuentas al inefable comisionado de los derechos humanos para saber qué hizo al respecto. No les dará vergüenza que el caso haya despertado la indignación en otras partes del mundo mientras todos ellos nada dijeron al respecto.             

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