Luz, sombra y memoria: Lázaro Hernández López, 25 años fotografiando la esencia de la UAEMéx

Con 25 años en la UAEMéx, su lente ha documentado la vida universitaria desde la intuición, la disciplina y una profunda conexión con las personas
abril 6, 2026

La historia de Lázaro Hernández López, fotógrafo de la UAEMéx, va más allá de una sólida trayectoria profesional: en ella hay una mirada, una forma de entender el mundo que comenzó mucho antes de que sostuviera por primera vez una cámara fotográfica. Su vida, como él mismo la define, es una fotografía contrastada: luces intensas, sombras profundas y una constante búsqueda de sentido.

Nació en 1971 en San Mateo Otzacatipan, en Toluca. Su infancia estuvo marcada por la observación de la naturaleza, elemento clave en su sensibilidad visual. “Aprendía de lo que veía”, recordó.

Del campo a la ciudad

El traslado a la ciudad marcó un contraste determinante. Enfrentó discriminación, carencias económicas y dificultades escolares. Sin embargo, estas experiencias impulsaron su formación autodidacta y fortalecieron su carácter.

La lucha libre como escuela

La lucha libre formó parte de su desarrollo personal, enseñándole disciplina, resistencia y superación. Participó como réferi y luchador bajo personajes como Arlequín y Virus.

La fotografía como destino

Su camino en la fotografía comenzó por necesidad. A los 18 años inició como reportero gráfico sin experiencia previa. Su primer encargo: cubrir una gira presidencial. Desde entonces, descubrió su talento para capturar la realidad con sensibilidad.

La mirada detrás de la imagen

Para Lázaro Hernández López, la fotografía va más allá de lo técnico. Busca emociones, historias y detalles. Su interés por la macrofotografía refleja su conexión con la observación desde la infancia.

Fotografía de riesgo y experiencias únicas

Ha trabajado en condiciones extremas, incluyendo fotografía aérea desde helicópteros, mostrando su compromiso con el oficio y la búsqueda del encuadre perfecto.

25 años en la UAEMéx

Desde 2001 forma parte de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx). Su trabajo ha documentado la vida universitaria: ciencia, cultura, deporte y comunidad.

“La universidad tiene de todo”

Para él, la UAEMéx es un espacio inagotable de historias y un lugar de pertenencia.

Innovación y transición digital

Fue protagonista en la transición de la fotografía análoga a digital dentro de la institución, impulsando procesos tecnológicos y nuevas formas de trabajo en el área de comunicación.

Familia y legado

Su familia representa uno de sus mayores logros. A pesar de no concluir estudios universitarios, ha impulsado la educación de sus hijos, quienes hoy son universitarios.

Una vida que vale la pena

Hoy, su trayectoria refleja disciplina, resiliencia y pasión. En la UAEMéx, su trabajo trasciende la imagen: construye memoria, comunidad y vínculos humanos.

La vida vale la pena vivirse

Una frase que define no solo su historia, sino su forma de mirar el mundo.

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