Martes ocho de agosto de 2017. 08:30 horas. En las inmediaciones del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) comienzan a darse cita militantes y simpatizantes del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). Vienen de Huizquilucan, Nezahualcóyotl, Naucalpan, Cuautitlán, Zinacantepec, Toluca.
Fueron citados para acompañar a Delfina Gómez Álvarez, ex candidata de Morena al gobierno del Estado de México; llegaron mujeres, niños, adultos mayores y jóvenes. Todos con la consigna de expresar su desacuerdo con lo que aseguran es el fraude electoral más grande en la historia de la entidad.
Piden que Gómez Álvarez sea gobernadora, que se haga un recuento de votos y que se llegue hasta las últimas circunstancias para evitar lo inevitable, que Alfredo del Mazo Maza sea nombrado gobernador electo desde el 16 de septiembre próximo y hasta el 15 de septiembre del 2023.
Al interior del IEEM, consejeros y representantes de partido discuten la aprobación del orden del día, pese a las inconformidades de los partidos de oposición, el consejero presidente, Pedro Zamudio Godínez, aprueba el orden del día. No se aplaza, es la fecha, está decidido.
Uno a uno, los distritos se van contando: votos válidos, votos nulos, total de votos, resoluciones del Tribunal.
Afuera los manifestantes hacen un receso, deciden cerrar los carriles laterales de paseo Tollocan. “Que todos los que pasen por aquí se den cuenta del fraude, que nos apoyen, no es justo que los del PRI se salgan con la suya…”.
Lo que era algarabía y consignas se vuelve tranquilidad y letargo. Algunos se sientan en el camellón, otros más acuden a comer, se sientan en el piso, a la espera de lo que será una larga jornada.
Se prevé que la espera continúe hasta pasadas las seis de la tarde.
Los manifestantes están conscientes de que por más gritos y reclamos que hagan, cuando Del Mazo Maza arribe al lugar, las miradas se volcarán a él, de ahora y hasta los próximos seis años.
La profesora Delfina repite el discurso habitual, reclama a los consejeros su falta de sensibilidad, asegura que deben ser removidos de su cargo.
“Que hagan su trabajo, si no están cumpliendo sus funciones no tiene caso que los estemos manteniendo, es momento a decirle a quien no funcione que se vaya…”.
Dentro de unas horas los morenistas vestidos de color vino se mezclarán con los de traje y vestido, en el entrar y salir del lugar. Unos regresarán a casa felices y satisfechos, otros simplemente seguirán en la manifestación de la esperanza.


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