La senadora Mariela Gutiérrez se convirtió, en cuestión de horas, en la figura política con mayor rechazo público en el Estado de México, tras admitir que durante su gestión como alcaldesa de Tecámac se practicó la eutanasia de al menos 10 mil perros, lo que desató una ola de críticas en redes sociales y presión de activistas.
La propia senadora defendió la decisión al asegurar que se trató de acciones respaldadas por la normativa vigente, ante problemas de sobrepoblación, agresividad y salubridad. “No fueron decisiones tomadas a la ligera”, afirmó, al señalar que existían reportes documentados de ataques y riesgos sanitarios. Incluso la presidenta Claudia Sheinbaum indicó que no hubo violación a la ley, aunque planteó la necesidad de revisar el marco normativo en materia de bienestar animal.

Escalamiento del conflicto
Pese a la defensa legal, la polémica escaló rápidamente en el espacio digital, donde el tema fue interpretado bajo una lógica distinta: la del maltrato animal. La narrativa simplificada —centrada en la cifra de miles de perros sacrificados— detonó una reacción emocional masiva que colocó a la senadora en el centro de la conversación negativa a nivel estatal y nacional.
En paralelo, activistas y organizaciones de protección animal elevaron el tono de la crítica. La activista Zyanya Polastri solicitó formalmente la destitución de Gutiérrez de la mesa directiva del Senado, al argumentar que una persona que justifica la muerte de miles de animales no debería ocupar un cargo de decisión pública. A esta exigencia se sumaron llamados en redes para que se investiguen responsabilidades administrativas y penales.
El caso ocurre en un contexto complejo. En México se estima que existen más de 23 millones de perros, de los cuales cerca del 70% vive en situación de calle. En el Estado de México, con una de las mayores concentraciones urbanas del país, el problema de abandono y sobrepoblación animal es estructural, lo que ha llevado históricamente a los municipios a aplicar esquemas de control que incluyen la eutanasia.
Antecedentes relevantes
La controversia se agrava por antecedentes recientes. El Centro de Bienestar Animal de Tecámac fue clausurado temporalmente en octubre de 2025 tras detectarse irregularidades en el manejo y condiciones de los animales, lo que añade presión al caso y obliga a las autoridades a esclarecer si los procedimientos aplicados durante la administración de Gutiérrez se ajustaron plenamente a la norma.
Además, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México abrió una carpeta de investigación por posibles actos de maltrato animal, lo que introduce una dimensión legal que podría escalar más allá del debate público.

La crisis ocurre en la antesala del Congreso de Mexiquenses de Corazón, evento político en el que la senadora tiene participación, lo que agrava su situación al llegar con una carga negativa en la opinión pública y bajo cuestionamientos de distintos sectores.
Aunque no existen mediciones formales que la ubiquen como la política más impopular del estado, la intensidad y volumen de la conversación digital la colocan como la figura con mayor desgaste mediático en el Edomex en este momento, evidenciando la distancia entre las prácticas institucionales permitidas por la ley y las expectativas sociales actuales en materia de bienestar animal.


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