Aunque no hay un registro oficial, o bien la autoridad se esfuerza por ocultar información y cifras, el bullying ha cobrado al menos la vida de tres menores en el Estado de Mexico, de acuerdo a los reportes públicos disponibles.
Dos de las tres muertes sucedieron meses después de la puesta en marcha por el gobierno del estado de uno de los programas para combatir ese tipo de violencia en colegios, que contemplaba la implementación de un especialista en cada una de las 10 mil 500 escuelas para atender el fenómeno, un número gratuito de asesoría y atención, además del levantamiento estadístico de casos.
El hecho más reciente se registró el 6 de mayo en Atizapán donde, un alumno de 13 años de edad fue baleado por uno de sus compañeros al interior de su salón de clases, en presencia de los alumnos y la maestra.
Ricardo Alvarado Ordóñez recibió un disparo en la cabeza de manos de su compañero Édgar Yoevani, de 15 años.
De acuerdo con el testimonio del agresor, antes del homicidio había tenido un enfrentamiento con Ricardo, tras lo cual cada que lo veía le aseguraba que un día lo iba a matar y cumplió su amenaza.
Ricardo Alvarado fue llevado al Hospital de Traumatología de Lomas Verdes donde murió un día después mientras que su agresor se encuentra en la Escuela de Reintegración Social para Adolescentes en Zinacantepec.
Azucena Ordóñez, madre del menor asesinado aseguró que desde 2012 su hijo tuvo un altercado con su victimario. El menor iba en primer año de secundaria e intervino al ver que Yoevani golpeaba a una niña.
Los padres de la víctima, denunciaron que las autoridades de la escuela, no les informaron de lo sucedido, además de que impidieron que ingresaran al lugar de los hechos. Desde el primer momento, autoridades de la escuela bloquearon a la familia para que no obtuviera información.
En mayo del 2012, en el municipio de San Mateo Atenco, una alumna de la escuela primaria José Vicente Villada, perdió la vida luego de que una de sus compañeras le clavara un lápiz en el cuello.
Los padres de la menor identificada como Tania, denunciaron que tres de sus compañeros, le habían pegado en el salón de clases porque no tenían maestra, ya que dos días antes se había jubilado.
Compañeros de la menor confirmaron los hechos, pero el director negó que su muerte haya sido por causada al interior de la escuela.
Por su parte la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem) descartó bullying y encontró que fue accidental la muerte de la pequeña Tania, pues aseguró que solo se trató de "un accidente, el bullying no llega a esos extremos".
Meses después, otro menor de edad perdió la vida, a manos de sus compañeros de la escuela primaria “Licenciado Isidro Fabela”, en Jilotepec.
Los padres de Oswaldo Joaquín Correa Romero, de 11 años de edad, hicieron público hasta ahora la muerte del menor, al ver el número de casos denunciados en las redes sociales y que son retomados por lo medios de comunicación.
De acuerdo con lo dicho por los padres de Oswaldo, el menor era “el nuevo” en el plantel y un día uno o varios de sus compañeros lo asfixiaron en un baño el de agosto de 27 de agosto.
Detallaron que el crimen ocurrió en plena clase de Educación Física. Cuando vieron el cuerpo inerte de Oswaldo, los maestros lo llevaron a una farmacia al lado del plantel. La doctora lo revisó. Ya no tenía pulso.
En una camioneta color rojo lo llevaron a una clínica del ISSEMYM, en Jilotepec. Los médicos lo recibieron y confirmaron que había fallecido por asfixia.
Ante la contundencia del hecho, la directora del plantel, Angélica Teresa Barrales Polo, decidió encubrir a los profesores responsables y a los menores que participaron en este ritual de bullying que antes se conocía como “novatada” o “bienvenida”.
Barrales Polo, según el testimonio de los padres de Oswaldo, pidió a los maestros y empleados “hagamos una tanda” para entregársela a los policías judiciales de Jilotepec para que ellos “arreglaran” la situación y no inculparan a los responsables de la escuela primaria.
La semana pasada una nota del diario La Jornada basada en cifras del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Procuración de Justicia del Distrito Federal, reveló que en cuatro años, la organización civil ha atendido tres mil 623 casos comprobados de bulliyng, de los cuales 870 se originaron en el Estado de México y el resto en escuelas públicas y privadas en la capital del país.
Meses antes de estos dos últimos casos, el gobernador Eruviel Ávila, anunció medidas para combatir el bullying (acoso escolar) en las escuelas de la entidad, entre ellas, la implementación de un especialista en cada una de las 10 mil 500 escuelas para atender los casos de violencia en los planteles, un número gratuito de asesoría y atención. además del levantamiento estadístico de casos.
En ese momento estableció tres líneas de trabajo para atender el fenómeno: primero sensibilización y capacitación para alumnos, padres de familia, docentes y directivos, pues en un mediano plazo, todas las instituciones de educación pública contarán, dijo, con un especialista en prevención y detección de acoso escolar.
Agregó que en toda la entidad operará la Red de Jóvenes para la Convivencia Escolar Armónica, que, para finales de año contará con 8 mil 600 alumnos de todos los niveles educativos, quienes serán multiplicadores en la difusión de información relacionada con este tema.


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