El tren ya viene….
Ante las grandes ansias y expectativas que representa la llegada del tren, cabe preguntarse si tanto la sociedad como nuestro sistema masivo de transporte están preparados para la llegada del tren, por si no lo habían hecho, de una vez lo pregunto:
¿Estamos preparados?
El Tren Interurbano parece ser un invitado distinguido y hasta cierto punto añorado, que ha sido esperado desde hace décadas por los habitantes de esta zona, ante esta nueva coyuntura es imprescindible proyectar los posibles riesgos que pudieran anular todos los beneficios que ya estamos contemplando.
¿De que se trata exactamente?
Según lo proyecta la secretaría de comunicaciones y transportes (SCT), el tren interurbano tendrá sus terminales ubicadas en Zinacantepec y Observatorio, con cuatro estaciones intermedias cerca de la Terminal de Autobuses de Toluca, Metepec/Aeropuerto, Lerma y Santa Fe.
Se conformará de 15 trenes eléctricos que correrán a una velocidad crucero de 90 kilómetros por hora con un tope máximo de 160, lo cual hará que los traslados tengan una duración de 39 minutos.
La terminal en Observatorio se conectará con la Línea 1 del Metro y las futuras ampliaciones de la 12 y la 9 que también estarán conectadas con dicha estación.
El Gobierno considera una demanda de 270,000 pasajeros por día, aunque en el anteproyecto se estiman 305,000 personas en algún momento de su operación.
Tendrá un costo total estimado de 38,000 millones de pesos, donde se espera iniciar pruebas preoperativas a finales de 2017, pero se pretende que esté completamente terminado en 2018.
¿De qué riesgos hablo?
Los beneficios que nos platican puede que no tengan sentido alguno si la conexión del transporte público a las estaciones no se planifica de forma adecuada.
Si ahora hay un tren, la problemática de traslados se enfatiza ya que el usuario debe de ir de su casa a la estación en vez de tomar su automóvil y simplemente dirigirse en un viaje a su destino.
Muchos ejemplos tenemos en la ciudad de México que pueden mostrarnos una imagen de lo que podría pasar en nuestra ciudad.
También consideremos que tener fácil acceso al DF incentiva que nuestra ciudad pierda dinamismo económico y se convierta (ahora sí) en una ciudad dormitorio, lo cual pone en riesgo nuestra economía local y promueve la ineficiencia energética, podríamos tener más y mejores empleos en esta zona sin tener que movernos más de 50 km y no es una realidad que nos beneficie en nuestra urbe.
Tan sólo piensen, de nada serviría movernos en 39 minutos al DF si de nuestra casa a la estación es casi una por la congestión y el tráfico.
¿Qué podríamos hacer?
Si bien, esta iniciativa es principalmente gubernamental, nosotros los ciudadanos podemos recordar, insistir y gestionar que estos riesgos se vean solventados si nos involucramos de forma colaborativa y participativa, es signo de buena salud social procurarse participativos e interesados, de hecho es la única forma en la que las ciudades importantes han logrado sacar mayor provecho de sus políticas públicas y nueva infraestructura.
En Fundación Tláloc A.C. ha hemos creado la plataforma “Súbete al tren de las ideas” en la cual podemos recuperar todas esas inquietudes y preocupaciones para que esta gran idea del tren se lleve a buen término.
La oportunidad con la que contamos es única e histórica, consiste en integrar a toda la comunidad y todos los actores involucrados en el Valle de Toluca y aprovechar al máximo todos los beneficios que tenemos contemplados.
Así que, sin asustar y con esperanza de que todo salga bien, acompáñenos y súbanse al tren de las ideas, por que como ya habrán visto, ya viene el tren y si no nos ponemos las pilas, nos llevará el tren y (literal) nos dará en las Torres, tenemos el tiempo contado.


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