Miedo al ISSEMYM

Uno de los retos que enfrenta la administración pública es, sin duda, el mantenimiento a la infraestructura de los hospitales y la calidad en el servicio de atención dentro de los mismos. El Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMYM) requiere urgentemente de una reingeniería en todos los aspectos, pues el riesgo de colapso es evidente. En días pasados, mucho se ha hablado de que los nuevos diputados dejen de tener algunas prestaciones, entre ellas el seguro médico para atenderse en hospitales públicos. Esto generó controversia, pues un gran número de personas, estén en el servicio
septiembre 1, 2015

Uno de los retos que enfrenta la administración pública es, sin duda, el mantenimiento a la infraestructura de los hospitales y la calidad en el servicio de atención dentro de los mismos. El Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMYM) requiere urgentemente de una reingeniería en todos los aspectos, pues el riesgo de colapso es evidente.

En días pasados, mucho se ha hablado de que los nuevos diputados dejen de tener algunas prestaciones, entre ellas el seguro médico para atenderse en hospitales públicos. Esto generó controversia, pues un gran número de personas, estén en el servicio público o no, temen a la atención médica en hospitales públicos por diversos factores, los más mencionados son: entre tantos pacientes el médico tratante no presta la debida atención, arrojando con ello diagnósticos precipitados y por ende equivocados; el servicio prestado tanto por las enfermeras como por los administrativos suele ser déspota e inhumano; no existe el instrumental o insumos suficientes para tratar un estado de enfermedad crítico, etc. Muchos de estos argumentos son compartidos por un gran número de personas, mientras que otras refrieren que solo parcialmente; lo cierto es que no podemos ser omisos a la problemática que el sistema de salud enfrenta en el Estado de México.

Todavía recuerdo que en los últimos gobiernos se han anunciado e inaugurado grandes centros hospitalarios o clínicas para algunas de las comunidades más alejadas del Estado de México, muchas de ellas, en la actualidad ya operan con enormes carencias de personal, camas hospitalarias, insumos para realizar estudios clínicos, deterioro de sus instalaciones, etc., indicadores claros que arrojan una degradación de su infraestructura, y no se diga nada de aquellos lugares que se construyeron en décadas pasadas, donde el deterioro es más que evidente.

Manejar recursos públicos no implica planear irresponsablemente la creación de lugares que a la larga, terminan siendo insostenibles e inservibles, desperdiciando con ello la oportunidad de aplicar el recurso material a un lugar ya establecido y funcional, urge que cuando se planea el presupuesto en materia de salud se analice muy seriamente priorizar las necesidades operativas, buscando que la atención médica y la sostenibilidad de los servicios sea más humana, y sobre todo, no debemos olvidar que si los problemas de salud en la población se han triplicado, ha sido por una falta de cultura de la prevención de enfermedades que es donde todos los sistemas deben enfocarse, si tenemos una vida más equilibrada, natural y sana el riesgo de enfermarse disminuye y por ende el riesgo de ser un paciente de una enfermedad crónica o incurable.

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