Navidad, piñatas y compras, ¿qué celebramos en estas fechas?

Desde temprana hora, el 24 de diciembre, una gran cantidad de hogares en México se preparan para la celebración de la Navidad, una fiesta que, dependiendo del lugar, la clase social, la religión que se profese, etcétera, se festeja de diversas maneras.

La Navidad tiene varios rostros: el de la celebración familiar, el religioso o el de la fecha más comercial del año; existe también el rostro de la tristeza o de la melancolía que provoca o, incluso, el de la indiferencia.

Navidad, piñatas y compras

¿De dónde proviene esta celebración?

Existe la idea, proveniente de la Biblia, de que Jesús nació en Belén; también está la idea de las Saturnales, fiestas paganas que celebraban los romanos en honor a Saturno en Roma; y la idea de que la fecha fue declarada oficial en el año 529 por el papa León Magno.

La posibilidad es que la iglesia cristiana fusionara las celebraciones con la idea del nacimiento de Jesús, como parte de una estrategia de expansión.

El árbol de Navidad

Según información vertida en Historia de National Geographic, el árbol de Navidad también tendría orígenes paganos romanos, asociados, asimismo, con las Saturnales; se menciona que los celtas decoraban los robles con frutas y velas durante los solsticios de invierno, como “una forma de reanimar el árbol y asegurar el regreso del sol y de la vegetación”.

El texto añade que, al igual que la Navidad, el cristianismo adoptó y transformó estas costumbres paganas ante la imposibilidad de erradicarlas.

Las piñatas

En la página de la Fundación Casa de México en España se menciona que el origen de las piñatas está en la celebración china del año nuevo y en su forma original en la que representaban animales. De ahí, la tradición viajó a Italia y, por último, llegó a México, en donde los frailes la utilizaron como herramienta de evangelización.

Por otra parte, dice el texto, “existen indicios de que en Mesoamérica había tradiciones similares. Los mayas acostumbraban romper recipientes de barro rellenos de cacao y los mexicas llenaban cazuelas de barro con tesoros y alhajas, las decoraban con plumas y listones y las rompían durante las festividades en honor al dios Huitzilopochtli”.

Varios documentos coinciden en que la forma actual de las piñatas surgió en el siglo XVI en Acolman, Estado de México, cuando los frailes comenzaron a celebrar las “misas de aguinaldo” o “posadas” durante los días previos a la Navidad.

Hasta hace unos años, las piñatas se elaboran con una olla de barro; más recientemente se utiliza cartón moldeado con distintas formas y, en algunos casos, el relleno de fruta ha sido sustituido por dulces o juguetes.

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La piñata tradicional tiene siete picos que simbolizarían los pecados capitales: soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza; el colorido formaría parte de la tentación mientras que la venda en los ojos podría representar la fe ciega y el palo que la rompe sería la fuerza y la virtud que destruyen los engaños y pecados.

Compras

La Navidad trae consigo compras para obsequios, intercambios de regalos o la costumbre de que los niños reciban juguetes. Esta actividad es promovida por las cadenas comerciales o vendedoras de distintos productos.

En 2020, las compras navideñas realizadas de manera física disminuyeron debido a la pandemia de covid-19. Una encuesta realizada en México en noviembre de 2020, por Statista, arrojó que alrededor de 56% de los entrevistados afirmaron que sus regalos navideños serían adquiridos en Amazon, Mercado Libre y Liverpool, compañías que se posicionaron, respectivamente, como las siguientes opciones de compra en línea.

La pandemia este año permitirá hacer más compras en tiendas. Habrá que esperar si este aumento viene con algún repunte económico.

No se puede negar que las celebraciones tienen distintas maneras de hacerse, que responden a situaciones particulares; también hay que considerar que existen sectores que, por distintas razones —entre económicas y de otra naturaleza—, no festejan esta fecha.