Negocia Trump con la Mafia 

The Washington Post reveló que Donald Trump construyó su imperio a través de grandes contribuciones a campañas políticas y al hacer negocios con empresas de construcción y sindicatos manejados por la mafia. En un reportaje de primera plana, el rotativo hizo públicos los resultados de una investigación de registros judiciales, así como de testimonios de Trump y otras personas sobre el ascenso empresarial del magnate, que habían sido mantenidos por décadas fuera de la esfera pública. «Ningún candidato presidencial serio ha tenido el mismo nivel de profundidad documentada de negocios con entidades controladas por mafiosos», concluyó el diario. El diario
octubre 17, 2015

The Washington Post reveló que Donald Trump construyó su imperio a través de grandes contribuciones a campañas políticas y al hacer negocios con empresas de construcción y sindicatos manejados por la mafia.

En un reportaje de primera plana, el rotativo hizo públicos los resultados de una investigación de registros judiciales, así como de testimonios de Trump y otras personas sobre el ascenso empresarial del magnate, que habían sido mantenidos por décadas fuera de la esfera pública.

«Ningún candidato presidencial serio ha tenido el mismo nivel de profundidad documentada de negocios con entidades controladas por mafiosos», concluyó el diario.

El diario detalla que entre las empresas controladas por mafiosos que tuvieron negocios con Trump están S&A Concrete, que proveyó materiales de construcción para la Trump Plaza en el East Side de Manhattan.

Los dueños de S&A Concrete eran Anthony «Fat Tony» Salerno, jefe de la familia criminal Genovesa; y Paul Castellano, jefe de la familia Gambino.

«Los dos hombres requerían qué los proyectos de construcción multimillonarios obtuvieran el cemento a través de S&A, a precios inflados, de acuerdo con una investigación federal contra Salerno y otros», cita el reportaje.

Salerno terminó en prisión acusado de pandillerismo. Su abogado Roy Cohn era también amigo y defensor legal ocasional de Trump. Aunque nunca fue acusado de un crimen, Cohn perdió su licencia antes de morir, en 1986.

Hasta el momento, Trump, quien declinó repetidas solicitudes de The Washington Post para una entrevista, no ha sido acusado de ninguna ilegalidad.

La investigación subraya que las familias de la mafia controlaban en esa época el «Club del Cemento», un cártel que arreglaba contratos, combatía a la competencia y controlaban los sindicatos de trabajadores cementeros.

«Casi todos los proyectos de construcción grandes de Manhattan durante ese periodo fueron construidos con participación de la mafia (…) Eso incluyó la Trump Tower, el flamante rascacielos de 58 pisos en Fifth Avenue, que fue construido con concreto reforzado», señala el diario.

Expertos coincidieron que Trump y otros desarrolladores de proyectos inmobiliarios tenían que adaptarse al ambiente prevaleciente en Nueva York para poder hacer negocios en la ciudad.

«No es ilegal, pero no se podría decir que tampoco es algo bello. Era un sistema muy enfermo», dijo el profesor de derecho de la Universidad de Nueva York, James Jacobs.

El medio precisa que Donald Trump también hizo negocios con la mafia en Atlantic City, para entrar al negocio de casinos. Un reporte del FBI confirmó que Trump estaba consciente del involucramiento de la mafia en Atlantic City.

Trump ingresó al negocio inmobiliario de tiempo completo en 1968, después de graduarse de la Wharton School de la Universidad de Pensilvania, de acuerdo con el recuento del diario.

En Queens, trabajó con su padre, Fred Trump, quien era el propietario de una firma inmobiliaria de edificios de departamentos y de otras propiedades a lo largo del país.

En 1971 Trump se hizo cargo de la empresa y empezó a cultivar a los ricos y poderosos haciendo donaciones regulares a miembros de la maquinaria política demócrata de Nueva York.

«Alcaldes, presidentes de barrio y otros funcionarios electos eran francos en sus peticiones de efectivo para sus campañas y ‘préstamos’, de acuerdo con una comisión sobre integridad gubernamental. Trump ha dicho que entre más rico se volvía, más dinero donaba.

Un reporte estatal encontró que Trump ignoró los límites de aportaciones estatales de campaña individuales de 50 mil dólares, así como los límites corporativos de cinco mil diseminando sus pagos entre 18 empresas subsidiarias.

Las donaciones de Trump a campañas políticas fueron presentadas por una comisión estatal como ejemplo de la relación financiera entre los desarrolladores inmobiliarios y las autoridades de Nueva York.
 

*Información Diario Reforma

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