El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) planteó que, con base al crecimiento marginal del índice manufacturero, que tuvo un aumento del 0.4 por ciento frente al mes anterior, y la disminución del índice no manufacturero de comercios y servicios, que disminuyó un 0.6 por ciento, la economía del país no arroja señales claras para caminar hacia un crecimiento sostenido y uniforme.
“Los resultados de ambos indicadores y sus respectivas tendencias, describen una situación de una economía sin señales claras hacia un crecimiento sostenido y uniforme”, expuso el IMEF en su reporte mensual.
De acuerdo con el informe, el Indicador IMEF Manufacturero registró en mayo un incremento marginal de 0.4, para ubicarse en 52.2 puntos.
Por su parte, la serie tendencia-ciclo respectiva aumentó ligeramente para alcanzar, prácticamente el mismo valor de 52.1 puntos en dicho mes.
“El consumo privado no logra recuperarse de la desaceleración de la economía y del impacto de la Reforma Fiscal.
Las ventas al por menor que publica el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestran una tendencia lateral, mientras las ventas de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) para tiendas iguales no reportan crecimiento en los primeros cuatro meses del año con respecto al mismo período del año previo.
Sin embargo, el repunte de la confianza de los consumidores después de la dramática caída de enero representa una noticia positiva”, dice el reporte.
Al presentar el análisis, el integrante del IMEF, Ignacio Beteta, explicó en conferencia de prensa que la actividad productiva ya tocó fondo.
Sin embargo dijo que algunas variables macroeconómicas no permiten asegurar que ya empezó una gran recuperación.
“No tenemos un paquete armado de indicadores para decir que la economía está en recuperación, sí bien ya pasó el periodo de atonía aún no hay dinamismo, es decir, ni estamos en picada, pero tampoco de un crecimiento sostenido”, explicó.
Con respecto, al Indicador IMEF No Manufacturero se dio a conocer que éste registró en mayo una disminución de -0.6 puntos respecto al mes anterior, ubicándose en 50.1 puntos.
En concordancia con esto, la serie de tendencia-ciclo respectiva registró un valor de 50.1 puntos en el mismo mes, siendo este el cuarto mes consecutivo a la baja.
Por su parte, el indicador no manufacturero ajustado por tamaño de empresa registró también una disminución de -0.6 puntos respecto del mes anterior para reportar 52.3 puntos.
“En conclusión, el Indicador IMEF No Manufacturero, reflejo cercano del dinamismo de la actividad económica interna, sugiere que en los sectores comercio y servicios de la economía mexicana persiste un dinamismo débil.
Esto puede estar asociado al impacto negativo de la reforma fiscal el cual entró en vigor en enero de este año”, precisó el instituto.
El Indicador IMEF está construido para ayudar a anticipar la dirección de la actividad manufacturera y no manufacturera en México y, a partir de la evolución esperada de esos sectores, inferir la posible evolución de la economía en general en el corto plazo.
CRITICAS DESDE LONDRES
También este lunes, la influyente revista británica The Economist expuso que el gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto está en problemas.
En su más reciente edición, la publicación londinense expuso que EPN prometió mejorar el sistema de salud, incentivar la productividad y la formalidad para echar andar el crecimiento del país, pero todo se ha quedado en buenos deseos.
Si Peña Nieto logra ese crecimiento, dice la publicación, podrá nombrar como posible sucesor al Secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Luis Videgaray Caso.
Pero si no, ese fracaso lo perseguirá, destacó. La publicación, con una fuerte presencia sobre todo en los sectores económicos y financieros internacionales, publicó que el problema del Presidente es que sus otras reformas aún no han dado frutos tangibles.
“Su tasa de aprobación, en torno al 40 por ciento, es la más baja para un Presidente mexicano desde que comenzó el sondeo.
La economía se ha desempeñado pobremente bajo su revisión, creciendo sólo un 1.1 por ciento el año pasado; a pesar de un gasto de déficit considerable, el gobierno este mes recortó su previsión para el 2014 al 2.7 por ciento.
Secretarios insisten en que el beneficio de las reformas, sobre todo de la energética, se sentirá sólo en el mediano plazo; que esperan que el crecimiento aumente a 5 o 6 por ciento a finales del sexenio.
“Si tienen razón [que la economía avanzará 5 al 6 por ciento a finales del sexenio], los mexicanos sentirán calor por Peña, y Videgaray, sin duda, será elegido como su [posible] sucesor.
Ciertamente, las reformas energéticas y de competencia son pasos importantes hacia la modernización de México. Pero si el señor [Santiago] Levy tiene razón [y la Reforma Laboral y de Salud necesitan un cambio], entonces el señor Peña pudo haber renunciado a la medida más importante para mejorar el rendimiento económico de su país. Y ese fracaso puede venir a perseguirlo”, planteó en el texto que hace énfasis en “el crecimiento mediocre” del país.
(Con información de SINEMBARGO.MX)
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