La magistrada Arlen Siu Jaime Merlos, presidenta del Tribunal Electoral del Estado de México, asumió la conducción del Observatorio de Participación Política de las Mujeres en el Estado de México.
Más allá del protocolo, estas son las claves.
1. No es decorativo
El Observatorio no es un comité simbólico.
Es una instancia de coordinación entre Gobierno estatal, Instituto Electoral del Estado de México, Tribunal Electoral y Secretaría de las Mujeres.
No legisla ni sanciona.
Pero documenta formalmente desigualdades y violencia política, y eso genera presión pública.
2. Su utilidad es estratégica
Sirve para:
- Medir participación política femenina.
- Identificar violencia política de género, incluida la digital.
- Emitir diagnósticos que obligan a partidos y autoridades a fijar postura.
En política, lo que queda registrado deja de ser rumor.

3. La paridad no resuelve todo
El Estado de México presume paridad formal en varios espacios.
El problema está en:
- El acceso real a decisiones.
- Las resistencias municipales.
- Los bloqueos internos partidistas.
- La violencia política soterrada.
La igualdad numérica no siempre implica poder efectivo.
4. ¿Quién es Arlen Siu?
Magistrada electoral con trayectoria jurisdiccional.
Actual presidenta del Tribunal Electoral mexiquense.
Su perfil es técnico y jurídico.
Que presida el Observatorio significa que la agenda de participación femenina queda bajo conducción de una autoridad con peso legal, no solo administrativo.

5. Lo que está en juego rumbo a 2027
El Observatorio no define candidaturas.
Pero puede:
- Visibilizar incumplimientos de paridad.
- Documentar violencia política.
- Construir narrativa institucional basada en datos.
Y en el ciclo preelectoral, los datos se convierten en argumento.
6. La pregunta incómoda: ¿ha sido eficaz?
El Observatorio existe desde hace años.
Ha producido diagnósticos, informes y estadísticas.
La evaluación pendiente es otra:
- ¿Disminuyó la violencia política de género?
- ¿Se corrigieron prácticas partidistas excluyentes?
- ¿Se tradujeron los datos en sanciones o cambios reales?
Sin indicadores de impacto, cualquier observatorio corre el riesgo de convertirse en vitrina institucional.

La síntesis
El Observatorio no cambia estructuras por decreto.
Pero puede incomodar estructuras que prefieren operar en silencio.
La clave no es observar.
Es transformar lo observado.


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