Obstáculos de la movilidad social

El Banco Mundial, que tiene investigadores trabajando permanentemente en el análisis de la situación social, económica y política en el mundo entero, dio a conocer hace dos semanas un informe muy interesante. Se titula ¿Progreso justo? La movilidad económica entre generaciones en todo el mundo. El hallazgo que ofrece este estudio es que en los últimos 30 años la movilidad se ha estancado en gran parte del mundo, especialmente en los países "en desarrollo", como México. Lo que analiza este trabajo del Banco Mundial son las posibilidades que la gente tiene de ascender en la escala económica por encima de
mayo 25, 2018

El Banco Mundial, que tiene investigadores trabajando permanentemente en el análisis de la situación social, económica y política en el mundo entero, dio a conocer hace dos semanas un informe muy interesante. Se titula ¿Progreso justo? La movilidad económica entre generaciones en todo el mundo. El hallazgo que ofrece este estudio es que en los últimos 30 años la movilidad se ha estancado en gran parte del mundo, especialmente en los países "en desarrollo", como México.

Lo que analiza este trabajo del Banco Mundial son las posibilidades que la gente tiene de ascender en la escala económica por encima de la condición en la que se encontraban sus padres y abuelos. Eso es lo que se define como movilidad económica: que cada niño no esté "atado" al estatus social que tuvo su familia sino que, por sus propios méritos, talento, preparación y esfuerzo, pueda escalar en la pirámide social, tener mejores ingresos y, en general, mejor calidad de vida.

Es casi inevitable hoy en día que los padres pensemos en que el mejor legado que se puede dar a un hijo es más educación, mejores condiciones de salud, más comodidades, menos privaciones. Lograr eso, que ellos vivan mejor que nosotros, es el signo de que algo hemos hecho bien en la vida. Sin embargo, la evidencia que arroja este estudio que ahora comentamos es que ello se está consiguiendo cada vez menos en muchos países de todo el mundo, principalmente en regiones con menos desarrollo, como África, Asia y América Latina.

Lo que el Banco Mundial señala firmemente en este informe es que la movilidad económica sólo puede incrementarse si las oportunidades para las nuevas generaciones se vuelven más equitativas, "lo cual requiere mayores inversiones públicas y mejores políticas". Es fundamental -concluye el informe- reducir la desigualdad de ingresos y riqueza, que es un factor clave de la baja movilidad en la mayoría de las sociedades. Esta baja movilidad ha estado presente en las últimas tres décadas.

De acuerdo con la forma como lo documenta este estudio del Banco Mundial, en el caso de los países en desarrollo, la proporción de personas que superan el nivel de vida o el nivel educativo de sus padres (a lo cual llama "movilidad absoluta") ha dejado de aumentar desde la década de 1960; y en el caso de los países desarrollados está disminuyendo. Y por lo que hace al grado en que la posición de una persona en la escala económica es independiente de la posición de sus padres (la "movilidad relativa"), ello ocurre con mucha más frecuencia en las economías desarrolladas que en los países en desarrollo. De hecho -dice el informe- la situación en estos últimos países es más parecida a la que había hace 40 años en las economías más desarrolladas.

Los aspectos sobre los que llama la atención este trabajo del Banco Mundial es sobre las posibilidades que tienen las futuras generaciones de acceder a educación y las probabilidades de tener mejores ingresos económicos que sus padres. Es claro -señala- que en los países pobres del mundo la probabilidad de matriculación escolar entre los niños es significativamente menor entre los hogares más pobres con baja educación de los padres. Del mismo modo, la movilidad relativa en el ingreso también tiende a ser más baja en las regiones en desarrollo que en las economías de altos ingresos.

En el caso de nuestro país, como en varios otros de los llamados "en desarrollo", los índices de acceso a la escuela indican que sí hay una mejora en relación con generaciones pasadas. Y el informe del Banco Mundial lo atribuye a programas como Prospera, pero igualmente advierte que el dinero invertido de ese modo no se ha reflejado en mejores calificaciones en pruebas estándar como PISA. Hay una masificación de la educación, aunque no suficiente calidad en la misma, Y debe añadirse a esto el hecho de que en nuestro país cada vez hay más personas con estudios superiores; sin embargo, cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, revelan que 75% de los desempleados de nuestro país cuentan con una licenciatura. Esto indica que a pesar de que se ha incrementado el acceso a la educación, no hay condiciones para que ello pueda capitalizarse en mejores ingresos.

Sin duda hay algo en el modelo económico aplicado en todo el mundo que no está funcionando bien, porque la movilidad social es en buena medida lo que alienta a aceptar las salvajes leyes del mercado, pero con lo que ahora reporta el Banco Mundial, puede advertirse que ya no está funcionando mucho y desde hace bastante tiempo.

 

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