Ojalá a tus cincuenta años te traten de nuevo como si tuvieras cinco, y llores porque no quieres entrar a la clase de natación y el hombre al que más quieres, tu padre, te saque de allí con violencia maltratándote delante de todo el mundo.
Ojalá a tus cincuenta años veas cómo los otros adultos te miran sin hacer nada, que te vuelvan a tratar como si tuvieras cinco y merecieras eso, un castigo porque “Algo habrá hecho, si su padre se enfada será que se lo merece.” Ojalá ya adulto escuches eso mientras te amenazan por algo tan grave como no querer aprender a nadar, por tener miedo y decirlo.
Ojalá nadie te proteja. Ni te cuide. Ni te salve.
Ojalá vuelvas a sentir lo que es perder el derecho a tomar tus decisiones, a elegir tu comida, la ropa que te pones. Ojalá vuelvan a tratarte como si fueras tonto, mediopersona.
Ojalá te avergüences un día de obligar a un niño a saltar a una piscina, de ser violento con un niño por ser un niño.
#viajamor


Síguenos