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Optimismo empresarial ante la vacunación

La mayoría de las empresas se mantienen optimistas  a medida que las vacunas contra covid-19 sean más ampliamente distribuidas, y esto repercuta en la marcha de la economía. En Estados Unidos  la recuperación económica continuó a un ritmo modesto durante las primeras semanas de este año, con empresas optimistas sobre los próximos meses , pero sólo una lenta mejoría  en el mercado laboral.

Los niveles de empleo subieron en el período del reporte, aunque lentamente,  la recuperación dieran  en la creación de empleos más rápida. Se crearon  379,000 empleos en febrero y la tasa de desempleo se redujo ligeramente a 6.2%, informó el Departamento de Trabajo, un resultado mejor del esperado mientras el país se recupera del Covid-19, de acuerdo con El Economista.

Quizás lo más destacado es que las partes de la economía más afectadas por la pandemia de coronavirus, incluidos los sectores de ocio y hotelería, han mostrado poca mejoría, y las inversiones en bienes raíces comerciales vinculadas a esas industrias “se deterioraron sin  e cambio “, China prevé un crecimiento de al menos 6% este año pese a las incertidumbres que genera la pandemia del coronavirus que sigue golpeando a la economía mundial.

El banco central de Estados Unidos sostendrá  su próxima reunión de política monetaria en dos semanas, en un momento de mayor optimismo  que durante el año se verá disminuir los riesgos por  la pandemia de coronavirus por la aplicación de las vacunas  y economía registrará un fuerte crecimiento.  Esto  servirá como aliciente para  la economía de México por  la demanda  de productos  para  que el banco de México  tome sus previsiones,  como se ha comentado en la perspectiva de crecimiento para  del país  cuyos principales riesgos para el crecimiento de la economía durante el 2021.

 Son  la reducción en la calificación de la deuda soberana y la de Pemex; un entorno de incertidumbre interna que afecte a la inversión y que no se llegue a un acuerdo adecuado sobre la regulación  en temas de subcontratación.

Los otros tres riesgos para sus pronósticos son el distanciamiento social o retrasos en la vacunación; episodios adicionales de volatilidad en los mercados financieros internacionales, así como afectaciones por la pandemia mayores o más permanentes.

Así, en  este  escenario , el Banxico estima que la economía podría registrar un “rebote” en el crecimiento  del  PIB de 4.8% este año, que contrasta con la tasa esperada en el informe previo de 3.3 por ciento para el 2021.

El impulso en el panorama económico, generado por el creciente programa de vacunación en estados unidos   y el potencial del  paquete de apoyo  de 1.9 billones de dólares, ha provocado especulaciones en el mercado de que la Fed podría verse obligada a reducir su apoyo a la economía antes de lo esperado.

En los últimos días las autoridades de la Fed han refutado esa idea al señalar la larga lista de problemas que aún enfrenta la economía, desde un alto nivel de desempleo hasta una débil inflación, que deberían aliviarse antes de considerar cualquier cambio en la política monetaria. Lo cual debe aprovechar nuestro país  para alentar el consumo  en las exportaciones hacia los Estados Unidos.

En un reporte que los factores que influyeron de manera negativa en la industria manufacturera mexicana  fue el clima gélido, que ocasionó interrupciones en el suministro de gas natural en la mayor parte del norte del país, lo que a su vez resultó en el cierre de algunas plantas manufactureras y en el recorte de producción en otras.

La escasez global de semiconductores ha alentado el ritmo de recuperación del sector automotriz en México.

Algunos proveedores llevan hasta tres meses con retrasos en la entrega de algunos componentes, como sistemas de infoentretenimiento o la computadora de vehículo, lo cual ha ocasionado paros de producción en algunas plantas de vehículos.

General Motors, el mayor fabricante de vehículos en el país, anunció esta semana que extenderá hasta finales de marzo el paro de producción en su planta de San Luis Potosí, que inició el 8 de febrero, debido a la escasez de semiconductores. Debido a esto, la armadora estadounidense ensambló 44% vehículos menos en febrero, la mayor caída del sector.

También redujo la producción en su planta de Toluca debido al mismo problema, mientras que Volkswagen paró durante algunos días el ensamble de su sedán Jetta en Puebla. El fabricante de vehículos premium Audi disminuyó, durante enero y los primeros días de febrero, los turnos operativos en la planta de Puebla debido a la escasez de chips.

El impacto de estas interrupciones, además de los paros que hicieron al menos ocho plantas debido a la escasez de gas en la tercera semana de febrero, y en base   a  la  nota en la estadística de producción que publica el Inegi cada mes. Durante febrero, la producción de vehículos cayó 28.9%, hasta las 238,868 unidades, comparado con las 335,708 ensambladas en febrero de 2019.

Los automóviles nuevos pueden tener más de cien semiconductores, y la falta de uno solo de estos chips puede provocar retrasos o paros de producción: si el chip que controla el frenado automático del vehículo se retrasa, ese vehículo no puede salir de la línea de producción.

Cuando el COVID-19 se extendió por todo el mundo, provocando paros totales en las plantas armadoras durante casi dos meses en la primavera pasada, los fabricantes de automóviles recortaron los pedidos de chips anticipándose a una dramática caída global en las ventas de sus modelos. Para evitar bodegas llenas de chips, los fabricantes de semiconductores buscaron reorientar sus entregas. Rápidamente ajustaron sus líneas de producción para cumplir con los crecientes pedidos de los fabricantes de computadoras portátiles, cámaras web, tabletas, teléfonos inteligentes 5G y consolas de videojuegos.

Pero sorpresivamente las ventas de automóviles se recuperaron más rápido de lo esperado a finales de 2020, ocasionando un problema de desabasto.

Aunque el grifo de los semiconductores no se ha cerrado completamente para el sector automotriz, las armadoras han dejado de ensamblar vehículos de venta más lenta para desviar los chips disponibles a los segmentos del mercado, incluidos pickups y SUV.

De los 13 fabricantes que reportan sus cifras de producción y exportación l Inegi, 11 registraron números negativos durante febrero. Solo BMW, que produce el sedán Serie 3 en San Luis Potosí, y Toyota, que ensambla la pickup Tacoma en Guanajuato y Baja California, incrementaron el número de unidades producidas frente a febrero de 2019.

Con información de El Economista

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