Una investigación de AD Noticias estima en 376 millones de pesos el valor de los bienes vinculados al senador. Sus negocios y propiedades se expandieron mientras ascendía en la política de Huixquilucan.

El dinero detrás de las imágenes
El 28 de enero de 2022, VACO Holdings LLC compró un departamento en Sunny Isles Beach, al norte de Miami, por 3 millones 511 mil 400 dólares. La sociedad estaba vinculada con Enrique Vargas del Villar. La escritura abrió una ruta que pasa por un préstamo privado, una cesión realizada seis días después, una hipoteca bancaria, la venta casi simultánea de un rancho en Huixquilucan y varias empresas familiares.
Cuatro años después, Vargas volvió a colocar su patrimonio en la conversación pública. Habló del criadero VACO, de sus caballos pura sangre y de su condición de empresario. Las fotografías que circulaban, dijo, habían salido de sus propias redes. Su defensa fue directa: todo estaba declarado, todo era legal y la riqueza venía de generaciones.
“Yo no tengo nada que esconder. Yo soy empresario, no de ahorita, de muchas generaciones atrás, porque lo puedo hacer y porque todo lo tengo declarado y todo lo tengo como debe ser.”
Enrique Vargas del Villar entrevista difundida el 15 de septiembre de 2026
La explicación puede ser cierta. También puede comprobarse. Si el dinero salió de empresas, deben existir ventas, costos, utilidades fiscales, dividendos, retenciones y flujos bancarios capaces de sostener las adquisiciones. Ésa es la cuenta que este reportaje intenta reconstruir con documentos públicos, declaraciones del propio Vargas y estimaciones de mercado claramente identificadas.
El resultado preliminar no es una sentencia fiscal. Es un orden de magnitud. El departamento de Miami, el criadero VACO y dos residencias vinculadas en Bosques de las Lomas representan entre 181 y 367 millones de pesos. Green Plaza queda fuera de ese subtotal porque la participación accionaria de Vargas en la sociedad que la construyó no se conoce públicamente.
La cifra importa, pero no resuelve el caso. El asunto central es el camino seguido por el dinero. Vargas ha construido su carrera empresarial y política durante las mismas dos décadas. A los 30 años ya estaba cerca de la administración pública; a los 50 ocupa un escaño en el Senado y exhibe un patrimonio de gran escala. La prosperidad coincidió con el auge inmobiliario de Huixquilucan, un territorio donde sus negocios encontraron clientes, construcción, comercio y publicidad.
Miami abrió el expediente
La compra del departamento no fue una operación sencilla de contado. Los instrumentos inscritos en Miami-Dade muestran que VACO Holdings pagó 3.5114 millones de dólares y recibió un crédito privado de 2.38 millones. Seis días después, el acreedor original cedió ese crédito a Churchill Funding. Diez meses más tarde apareció un financiamiento bancario de magnitud semejante con Centennial Bank.
Entre el precio de compra y el primer crédito quedó una diferencia de aproximadamente 1.13 millones de dólares. A un tipo de cambio redondo de 20 pesos por dólar, el hueco equivale a 22.6 millones de pesos. La remodelación registrada añadió 70 mil 912 dólares. Esos recursos pudieron proceder de capital propio, de otros créditos o de transferencias entre empresas. El expediente público disponible no identifica por sí solo la fuente final del enganche ni de la obra.
Veinte días después de la compra, se formalizó en México la venta por 12 millones de pesos del primer rancho que Vargas había adquirido en Huixquilucan. La cercanía temporal no demuestra que ese dinero financiara el departamento. Sí obliga a colocar ambas operaciones en la misma línea de tiempo y a revisar estados de cuenta, fechas de liquidación y comprobantes fiscales.

Vargas reconoce la propiedad. En julio de 2022 aseguró que la adquisición era legal y procedía de recursos personales. En septiembre de 2026 sostuvo que el departamento valía cinco millones de dólares. Con esa referencia, su valor rondaría 85 millones de pesos usando un tipo de cambio de 17 pesos. El precio histórico de compra equivale a unos 70 millones si se aplica la paridad aproximada de la fecha. Por eso este reportaje usa un rango de 70 a 85 millones.
La deuda cambia la lectura patrimonial. El valor comercial de un inmueble no equivale al capital neto de su dueño cuando existe una hipoteca. Para determinar cuánto patrimonio representa hoy el departamento hacen falta tres documentos: saldo actual del crédito, pagos acumulados de capital y avalúo vigente. Sin ellos puede estimarse el activo, pero no la riqueza neta incorporada.
El criadero que Vargas muestra
VACO no es un rumor ni una atribución de adversarios. Vargas aparece en fotografías y videos dentro de las instalaciones, presenta potrillos, habla de sus yeguas y llama al lugar “nuestro criadero”. En agosto de 2022 afirmó que tenía un rancho en la carretera Marquesa-Huixquilucan y que el anterior había sido vendido y declarado. En septiembre de 2026 volvió a defender el origen empresarial de esa propiedad.
Las imágenes públicas permiten identificar caballerizas, picadero, áreas de pastoreo, construcciones de servicio y una casa principal. La delimitación satelital utilizada en esta investigación arroja una extensión aparente de entre 18 mil y 30 mil metros cuadrados. El rango debe leerse con prudencia: no sustituye un levantamiento topográfico, una clave catastral ni un folio real.
El valor preliminar del conjunto va de 56 a 173 millones de pesos. El extremo bajo considera terreno rural o periurbano, construcciones funcionales y un inventario ecuestre conservador. El extremo alto incorpora suelo mejor valuado, instalaciones especializadas, equipamiento y ejemplares de alto registro. La amplitud no es un recurso retórico: refleja la ausencia de superficie registral, avalúo físico, inventario de caballos, pedigríes y facturas.
Los caballos tampoco admiten un precio uniforme. Un ejemplar sin registro comercial puede valer decenas de miles de pesos; un frisón, un reproductor probado o un caballo de competencia puede costar cientos de miles o varios millones. Las fotografías permiten reconocer razas y número aproximado, pero no edad, entrenamiento, genealogía, historial veterinario ni derechos reproductivos. Asignarles un valor individual con esa información sería fabricar precisión.
Un criadero no queda exento por llamarse criadero
La Ley del Impuesto sobre la Renta contempla un régimen para actividades agrícolas, ganaderas, silvícolas y pesqueras. El artículo 74 exige, entre otras condiciones, que al menos 90 por ciento de los ingresos del contribuyente provenga de esas actividades. También fija límites y reglas para las exenciones o reducciones. La cría de caballos no borra por sí misma las obligaciones fiscales.
El tratamiento depende de la persona que explota el criadero, su régimen, la procedencia de sus ingresos, la venta de animales, los servicios de monta, las deducciones y el cumplimiento de requisitos. Tener caballos costosos tampoco prueba lavado de dinero, evasión o simulación. Para sostener cualquiera de esas hipótesis se necesitarían operaciones inexistentes, facturas falsas, diferencias patrimoniales no justificadas o flujos incompatibles con la contabilidad. Hasta ahora, los datos reunidos plantean preguntas patrimoniales; no acreditan esos delitos.
Dos residencias en Bosques de las Lomas
La investigación ubica dos inmuebles vinculados con Vargas en Bosques de las Lomas. No se encuentran en Lomas de Chapultepec. La precisión geográfica importa porque las dos zonas tienen mercados, alcaldías y registros distintos.
La primera operación está documentada. El 13 de noviembre de 2017, Enrique Vargas y Romina Contreras adquirieron en copropiedad un inmueble de 630 metros cuadrados en Paseo de los Laureles por 3.4 millones de pesos. Reforma reportó que la vendedora había fallecido veinte meses antes y que Vargas intervino tanto como comprador como representante de la parte vendedora. La escritura fue inscrita. La controversia se centra en la representación utilizada, el precio y la identidad de la persona que aparecía como transmitente.
El precio asentado en 2017 no equivale al valor actual de una residencia terminada en Bosques de las Lomas. A partir de comparables de terreno y vivienda de la zona, esta investigación coloca el inmueble entre 30 y 59 millones de pesos. La estimación debe contrastarse con el folio vigente, la superficie construida, el estado físico y un avalúo profesional.
La segunda residencia aparece en material fotográfico y una ubicación compartida con la redacción en Bosque de Ombúes. La fachada coincide con imágenes de calle y con una vivienda de alta gama. Esa evidencia permite sostener una línea de investigación, no afirmar todavía la propiedad registral. Hasta obtener el folio real, el inmueble debe describirse como vinculado o atribuido, con un rango preliminar de 25 a 50 millones de pesos.
La distinción evita una trampa frecuente. Una fotografía demuestra que una casa existe; no necesariamente quién es su dueño. Una escritura demuestra una transmisión; no siempre el valor actual ni la situación de la deuda. El reportaje conserva esas fronteras porque su fuerza depende de no convertir una pista en certeza.

| Activo vinculado | Mínimo | Máximo | Base y límite |
| Departamento en Miami | $70 mdp | $85 mdp | Precio de compra y valoración declarada por Vargas. Falta saldo hipotecario. |
| Criadero VACO | $56 mdp | $173 mdp | Estimación por extensión aparente, instalaciones, equipo y caballos. Faltan folio, avalúo e inventario. |
| Residencia en Laureles | $30 mdp | $59 mdp | Compra de 2017 documentada; estimación actual por comparables. |
| Residencia vinculada en Ombúes | $25 mdp | $50 mdp | Evidencia fotográfica y territorial. Falta acreditar propietario registral. |
| Subtotal | $181 mdp | $367 mdp | No incluye Green Plaza ni el rancho vendido. No descuenta pasivos. |
Los negocios crecieron donde crecía Huixquilucan
Vargas se afilió al PAN en 2004. Entre 2006 y 2009 trabajó como asesor en Tlalnepantla y en la Cámara de Diputados. Después fue regidor de Huixquilucan, diputado local, alcalde entre 2016 y 2021, legislador mexiquense y senador desde 2024. Su biografía política cubre el mismo periodo en que se multiplicaron sus participaciones empresariales y su patrimonio inmobiliario.
Él sostiene que la actividad privada empezó antes y viene de familia. Hay datos que respaldan una parte de esa afirmación. Cocinas Integrales Europeas fue fundada por sus padres, Carlos Enrique Vargas Rodríguez y María del Milagro del Villar, en 1975. Vargas declaró que es accionista desde 2009. De acuerdo con una revisión del Registro Público de Comercio publicada por Diario Basta, posee 25 por ciento de esa sociedad.
Por tanto, Cocinas Europeas no es una empresa exclusivamente suya. Los padres y otros familiares han participado en la sociedad. Sin las actas vigentes y el libro de accionistas no debe atribuirse a Vargas el 75 por ciento restante, ni la totalidad de sus ventas, utilidades o activos.
La misma revisión del RPC le asigna un tercio de Vagiro Inmobiliaria, 75 por ciento de Enromi Constructores, 50 por ciento de Envaroco, 50 por ciento de Ledva Publicidad, 50 por ciento de Inmobiliaria Enca y Vavi, 46 por ciento de Flota Mexicana de Transportes y 25 por ciento de Cocinas Integrales Europeas. En Enromi y Envaroco, el resto de las acciones pertenecería a Romina Contreras, según la publicación.

La cartera empresarial guarda una relación evidente con el territorio donde Vargas hizo carrera. Huixquilucan vivió una expansión de vivienda vertical, fraccionamientos cerrados, centros comerciales y publicidad exterior. En ese ciclo, una inmobiliaria participa en el suelo; una constructora ejecuta obra; una empresa de cocinas equipa departamentos; una transportista mueve materiales o mercancías; una firma de anuncios explota el tránsito y el consumo; una plaza comercial captura la nueva demanda.
Esa correspondencia no demuestra que las empresas recibieran favores municipales. Sí vuelve indispensable conocer clientes, contratos, licencias y operaciones con partes relacionadas durante los años en que Vargas gobernó y su esposa lo sucedió. El conflicto de interés no se acredita por el giro de una compañía, pero tampoco desaparece porque el negocio sea familiar.
Las cocinas del boom
El 22 de enero de 2025, Proceso publicó una investigación de Veneranda Mendoza sobre Cocinas Integrales Europeas. El reportaje identificó compras por al menos 123.5 millones de pesos realizadas por doce desarrolladores entre 2016 y 2023 y sostuvo que las administraciones de Vargas y Contreras condicionaron licencias de construcción para favorecer a la empresa familiar.
Vargas respondió al día siguiente. Confirmó que Cocinas Integrales Europeas pertenece a su familia, negó que se hubieran condicionado permisos y explicó que las licencias se emiten conforme al Plan de Desarrollo Urbano y mediante trámites concurrentes con el Gobierno del Estado de México. También aseguró que la situación fiscal y administrativa de la empresa estaba en orden.
Las dos versiones deben permanecer juntas. Proceso documentó clientes, montos y coincidencias temporales; Vargas negó la intervención gubernamental. Para resolver la contradicción hacen falta expedientes completos de licencias, fechas de contratación, facturas, cotizaciones alternativas, comunicaciones entre desarrolladores y autoridades, y declaraciones de conflicto de interés.
Los 123.5 millones son ventas atribuidas a la empresa, no utilidades de Vargas. De cada peso facturado deben descontarse materiales, mano de obra, instalación, administración, impuestos y la participación de los demás accionistas. Confundir ingresos con ganancia inflaría cualquier cálculo patrimonial.
Green Plaza y el socio que falta medir
Green Plaza Bosque Real fue construida por Consorcio Inmobiliario V.G.O.R. Proceso reportó que la sociedad estaba vinculada con Óscar Rodríguez Borgio y que Vargas se incorporó como accionista cuando la construcción había concluido. AD Noticias retomó el dato registral en septiembre de 2026. El porcentaje, el precio de entrada y los dividendos no aparecen en las fuentes abiertas consultadas.
Rodríguez Borgio es un empresario asociado con la industria de casinos. Su nombre ha aparecido en investigaciones fiscales, financieras y periodísticas sobre presunto robo de combustible y operaciones relacionadas con Caja Libertad. Una investigación no equivale a una condena. La referencia es pertinente porque permite identificar el entorno empresarial de la sociedad; no autoriza a trasladar a Vargas acusaciones formuladas contra terceros.
Sin conocer la participación de Vargas sería incorrecto sumarle el valor completo de la plaza. Un rango preliminar de 200 a 400 millones de pesos para el conjunto sólo sirve para construir escenarios. Si Vargas tuviera 5 por ciento, su parte teórica sería de 10 a 20 millones; con 10 por ciento, de 20 a 40 millones; con 25 por ciento, de 50 a 100 millones. Ninguna de esas hipótesis debe presentarse como patrimonio probado.
| Participación hipotética | Valor bajo | Valor alto | Lectura |
| 5% | $10 mdp | $20 mdp | Participación minoritaria |
| 10% | $20 mdp | $40 mdp | Participación relevante |
| 25% | $50 mdp | $100 mdp | Bloque accionarial importante |
| 50% | $100 mdp | $200 mdp | Control compartido |
Las preguntas precisas son otras: cuánto aportó Vargas, qué porcentaje recibió, quién autorizó el ingreso, qué deuda cargaba el consorcio, qué permisos municipales obtuvo el proyecto y qué dividendos han sido distribuidos. Hasta responderlas, Green Plaza es una participación documentada con valor desconocido.
La cuenta que deben explicar las empresas
Para medir el tamaño económico de la explicación empresarial se construyó un modelo simple. Supone que el dinero utilizado para formar patrimonio provino de utilidades generadas por personas morales mexicanas y después fue entregado a Vargas como dividendo. No reproduce su declaración fiscal real, que no es pública, ni contempla créditos, herencias, aportaciones de capital, venta de activos o utilidades generadas antes de 2014.
La Ley del Impuesto sobre la Renta establece en su artículo 9 una tasa corporativa de 30 por ciento. El artículo 140 añade una retención definitiva de 10 por ciento sobre los dividendos pagados a personas físicas. Bajo esas condiciones, de cada 100 pesos de utilidad antes de impuestos quedan 70 después del ISR corporativo y 63 después de la retención al accionista.
La fórmula es directa: patrimonio neto igual a utilidad previa multiplicada por 0.63. Para recibir 300 millones de pesos netos, las empresas tendrían que producir 476.19 millones de utilidad antes de ISR. De esa cantidad, 142.86 millones corresponderían al impuesto corporativo; quedarían 333.33 millones distribuibles; la retención sobre dividendos sería de 33.33 millones; el accionista recibiría 300 millones.

La utilidad no es la facturación. Si los negocios ganaran diez centavos antes de ISR por cada peso vendido, necesitarían facturar 4 mil 762 millones para producir los 476.19 millones. Con un margen de 20 por ciento, las ventas requeridas serían de 2 mil 381 millones. Con 30 por ciento, mil 587 millones. Con 40 por ciento, mil 190 millones.

Escenarios acumulados para generar 300 millones netos mediante dividendos. El margen real de cada empresa puede ser distinto.
| Patrimonio neto | Utilidad antes de ISR | ISR corporativo | Retención de dividendos | Impuestos totales |
| $181 mdp | $287.30 mdp | $86.19 mdp | $20.11 mdp | $106.30 mdp |
| $300 mdp | $476.19 mdp | $142.86 mdp | $33.33 mdp | $176.19 mdp |
| $367 mdp | $582.54 mdp | $174.76 mdp | $40.78 mdp | $215.54 mdp |
Si todo hubiera salido de Cocinas Europeas
El ejercicio se vuelve más exigente cuando se aplica la participación accionaria. Si Vargas posee 25 por ciento de Cocinas Integrales Europeas y de esa empresa hubieran salido los 300 millones netos, la compañía habría necesitado generar 1,904.76 millones de pesos de utilidad antes de ISR para que la cuarta parte atribuible al senador produjera 476.19 millones.
Con un margen de 20 por ciento, esa utilidad exigiría ventas acumuladas por 9 mil 523.8 millones de pesos. Los 123.5 millones de compras identificados por Proceso representan una fracción pequeña de ese escenario. Esto no demuestra que el patrimonio sea inexplicable: Vargas participa en otras empresas, pudo usar créditos y el periodo de acumulación es largo. Sí muestra por qué la respuesta “salió de mis empresas” necesita estados financieros consolidados y no sólo una afirmación.
El cálculo tampoco permite afirmar cuánto pagó al SAT. Para saberlo se requieren declaraciones anuales, pagos provisionales, estados de resultados, cuentas de utilidad fiscal neta, constancias de dividendos y acreditamientos. La ley permite identificar cuánto correspondería bajo un supuesto; no autoriza a convertir la diferencia entre ese supuesto y el silencio documental en una acusación de evasión.
El punto donde termina la estimación
La historia pública de Vargas contiene dos relatos. El primero es el suyo: empresario desde hace treinta años, heredero de una tradición familiar, contribuyente cumplido y propietario de bienes legales. El segundo surge de los registros: adquisiciones de alto valor, sociedades ligadas al boom inmobiliario, operaciones que coinciden con sus años de gobierno y una expansión patrimonial cuya escala todavía no puede reconstruirse con información abierta.
Los relatos no se excluyen necesariamente. Una empresa familiar puede prosperar mientras uno de sus accionistas ocupa cargos públicos. El problema aparece cuando la frontera entre gobierno, clientes, permisos y negocios queda oscura. En Huixquilucan, esa frontera merece una auditoría documental porque el alcalde y después su esposa administraron el territorio donde operaron desarrolladores, constructoras, inmobiliarias, comercios y proveedores vinculados con sus sociedades.
La documentación reunida acredita la compra de Miami, la adquisición de Laureles, la existencia de varias participaciones empresariales y el reconocimiento público de VACO. Permite estimar valores, pero no fija el patrimonio neto. No acredita todavía la propiedad de Ombúes, la superficie exacta del criadero, el valor de los caballos ni el porcentaje de Green Plaza. Tampoco revela las utilidades distribuidas o los impuestos efectivamente pagados.
Por eso la pregunta final permanece intacta. Si el patrimonio salió de las empresas, ¿qué empresas produjeron el dinero, en qué años, con qué clientes, bajo qué márgenes, mediante qué dividendos y con qué carga fiscal? La respuesta no está en las fotografías del criadero ni en la vista al mar. Está en la contabilidad.


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